La Iglesia católica llama a defender la libertad de expresión sin dejar que las audiencias sean manipuladas
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La Arquidiócesis de México presenta nueve principios para equilibrar la regulación de medios con el respeto a la dignidad humana, en respuesta a los nuevos lineamientos del gobierno federal
La Iglesia católica se pronunció este domingo sobre los lineamientos generales para la protección de las audiencias, dados a conocer días atrás por el gobierno federal con el objetivo de regular a los concesionarios de radio y televisión.
La Arquidiócesis de México advirtió que en la época actual persiste el riesgo de que los derechos se enuncien solo de manera formal, "mientras avanzan, de manera disimulada, otras violaciones a la dignidad humana". Bajo esa premisa, sostuvo que así como ninguna autoridad administrativa puede impedir de forma "anticipada" que una persona exprese opiniones o difunda información, tampoco puede permitirse que, desde el propio acto de comunicar, se degrade, manipule o instrumentalice a las personas.
Ambas conductas, señaló el análisis religioso difundido en el editorial del semanario Desde la Fe, resultan "incompatibles" con el derecho constitucional y humano a la libertad de expresión.
El texto también advirtió sobre el riesgo de reducir a las audiencias a "un simple perfil de consumo", así como de capturar su atención mediante contenidos polarizantes o a través de "las nuevas formas de dependencias del entorno digital".
En ese sentido, la Arquidiócesis planteó que la libertad de expresión no se agota en impedir la censura, sino que exige también proteger la capacidad de cada persona para buscar la verdad y formar un juicio libre, sin convertirse en objeto de manipulación ni de intereses económicos, ideológicos o tecnológicos. El debate, subrayó, no consiste únicamente en definir hasta dónde puede llegar la regulación del Estado, sino en asumir la responsabilidad ética que acompaña toda tarea de comunicar.
En medio de las voces que han alertado sobre posibles excesos en los lineamientos propuestos, la Iglesia presentó una lista de nueve consideraciones orientadas a fortalecer la libertad de expresión y "una comunicación verdaderamente humana" en México.
Estos son los nueve puntos planteados desde la reflexión católica:
1. No puede existir censura previa al ejercicio de la libertad de expresión.
2. Ninguna autoridad administrativa puede determinar la veracidad, legitimidad o aceptabilidad de las opiniones.
3. La diversidad de opiniones sobre un mismo hecho, siempre dentro del respeto a la verdad y los derechos humanos, enriquece la vida democrática y exige de cada ciudadano la responsabilidad de informarse, discernir y formar un juicio propio.
4. La libertad de expresión implica responsabilidades cuando la comunicación causa daños a la dignidad o a los derechos de otras personas.
5. El derecho de réplica constituye una garantía indispensable para la búsqueda de la verdad.
6. La dignidad humana debe ser el fundamento y el criterio permanente de toda comunicación.
7. Los medios de comunicación deben contar con códigos de ética sólidos que fortalezcan su autorregulación y su compromiso con el bien común.
8. El desarrollo tecnológico, las plataformas digitales y los algoritmos deben regularse para que estén siempre al servicio de la persona humana, y nunca de la manipulación de las conciencias ni de la polarización social.
9. La comunicación debe contribuir a formar ciudadanos libres, capaces de discernir la verdad y de dialogar con respeto, incluso en medio de las diferencias.
