Madres buscadoras: labor de alto riesgo y violencia institucional en la búsqueda de desaparecidos en México

Las madres buscadoras y colectivos de búsqueda realizan en México el trabajo que las autoridades no asumen, para localizar a las 132 mil 836 personas desaparecidas y no localizadas en el país.

Amnistía Internacional advierte que, en 2025, la búsqueda de personas desaparecidas es una labor de alto riesgo y registra que 16 mujeres han perdido la vida desde 2011.

La violencia y la inseguridad institucional se suman a la precariedad y discriminación, ya que señalar omisiones del Estado y buscar en zonas controladas por crimen organizado expone a las buscadoras a múltiples agresiones sin protección oficial.

El informe Desaparecer otra vez de Amnistía Internacional documenta las distintas formas de violencia contra unas 600 mujeres dedicadas a estas labores en México, El Salvador, Guatemala y Honduras, con altos porcentajes de amenazas, extorsiones y ataques.

Un análisis de A dónde van los desaparecidos señala al menos 27 buscadoras asesinadas desde 2010 y tres más desaparecidas mientras buscaban a sus seres queridos; Guanajuato concentra varios de estos casos.

La presencia de seguridad durante las jornadas de búsqueda no garantiza protección y, en ocasiones, estos cuerpos terminan siendo agresores. Así lo relató Jacqueline Palmeros durante una jornada en la alcaldía Tláhuac, en la Ciudad de México.

Palmeros exige la destitución de la agente Edith Gómez Díaz y acciones penales, pues señala que el intento de desenfundar un arma por parte de una funcionaria no es un error aislado, sino indicio de fallas en la selección y formación policial con consecuencias graves.

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