Alumnas denuncian violentas novatadas en la Normal de Teteles

Leslie Mora

“Me hicieron arrastrarme, me desmayé y me aislaron”. Entre lágrimas, estudiantes que dejaron la Normal Rural “Carmen Serdán”, en Teteles de Ávila Castillo, rompieron el silencio y denunciaron presuntas agresiones físicas y psicológicas durante las llamadas “novatadas”, prácticas que, aseguran, estuvieron acompañadas de humillaciones, falta de agua, restricciones para comer y dormir, así como amenazas.

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Los testimonios muestran la angustia que, de acuerdo con las jóvenes, vivieron dentro del plantel. Lucía del Carmen relató que perdió el control de su cuerpo después de ser sometida a ejercicios y agresiones que le provocaron lesiones.

“Nos quitaron cosas personales, dinero que no me regresaron, no podíamos ver sus caras ni hablar entre nosotras”, relató. Después describió uno de los momentos que, aseguró, más la marcó: “Tuve esguinces en segundo grado, me desmayé, me hicieron arrastrarme; como yo no podía caminar, me aislaron de las demás”.

La joven aseguró que su situación llegó a tal punto que quienes se encontraban dentro del plantel pensaron que había muerto.

“Pensaron que ya estaba muerta y no querían entregarme a mis papás”, denunció.

Por su parte, la alumna Sherly Daniela aseguró que también enfrentó condiciones que consideró degradantes durante su estancia en la Normal.

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“Fuimos maltratadas, agredidas, yo estuve incluso durmiendo con perros”, afirmó al pedir que las autoridades intervengan y que sus compañeras puedan estar a salvo.

Melissa narró que durante aproximadamente 15 días las estudiantes enfrentaron restricciones para realizar actividades tan básicas como bañarse y alimentarse. También aseguró que eran vigiladas cuando hablaban con sus padres para evitar que revelaran lo que ocurría.

“He tenido comunicación con algunas de ellas y las cosas siguen igual: no las dejan bañarse”, señaló.

La joven agregó que las estudiantes tenían que aparentar ante sus familias que todo estaba bien.

“Cuando nos comunicábamos con nuestros papás nos vigilaban que dijéramos que todo estaba bien”, afirmó.

Las denuncias también llegaron desde las familias. Nayeli Castro, madre de una estudiante, aseguró que pudo observar parte de las prácticas que se realizaban con las jóvenes y cuestionó que este tipo de acciones sean consideradas una forma de formación.

“Fui testigo cuando a las chicas las empezaron a maltratar”, relató. De acuerdo con su testimonio, las estudiantes eran obligadas a permanecer despiertas durante la noche y realizar actividades físicas extenuantes.

“Las obligan a correr, subir, bajar escaleras, hacer 400 sentadillas; si alguien se equivoca vuelven a empezar”, afirmó.

Para la madre de familia, estas prácticas no pueden justificarse como disciplina o tradición escolar. “No es un trato digno para ninguna de las chicas que siguen adentro”, sostuvo.

52 alumnas dejaron el plantel

Mientras las estudiantes hacen públicos estos testimonios, la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla informó que 52 alumnas decidieron salir de la Normal Rural “Carmen Serdán” y solicitar continuar su preparación profesional en otras instituciones.

De ese grupo, 25 ya fueron reubicadas en otros planteles educativos, informó el titular de la SEP estatal, Manuel Viveros Narciso.

El funcionario señaló que las autoridades mantienen una mesa de diálogo con las estudiantes y sus familias. Durante 2025 y 2026, detalló, se llevaron a cabo 29 reuniones para dar seguimiento a las inconformidades y solicitudes relacionadas con la Normal.

Sin embargo, Viveros Narciso reconoció que las llamadas “novatadas” no han sido erradicadas por completo dentro de la institución.

Mientras tanto, las estudiantes que decidieron abandonar Teteles buscan que sus testimonios no queden únicamente en palabras. Piden que se investiguen las denuncias, que se determine quiénes son responsables de las presuntas agresiones y, sobre todo, que ninguna otra joven tenga que pasar por experiencias similares para poder convertirse en maestra.

Para ellas, lo que ocurrió no puede ser visto simplemente como una tradición entre estudiantes: son experiencias que, aseguran, dejaron lesiones, miedo y afectaciones emocionales.

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