Las primeras manchas de sangre
A finales de este mes terminarán de destapar a todos los candidatos a las gubernaturas. Ya van diez; faltan siete. Después comenzarán las verdaderas señales: primero definirán las candidaturas a diputaciones federales y, al final, chan, chan, chan, chan… las presidencias municipales.
Ahí comenzarán los reacomodos: quizá a algunos que soñaban con una alcaldía los manden al Legislativo. Y con eso, podrían cambiar muchas cosas. Y ahí estarán las primeras señales y no lo que muchos han visto y nadie se ha enterado.
Mientras tanto, los golpes internos han comenzado a subir de tono. Ya se leen las cuchilladas y, conforme avance el proceso, seguramente vendrán más. Hay quienes sienten que en esta jugada se disputan el futuro político o, de plano, la supervivencia.
También comenzaron a circular versiones sobre posibles cambios en dependencias del gobierno y hasta en el Poder Legislativo. En esta guerra interna sobrevivirá quien lance menos golpes, resista mejor la crítica y conozca la vieja ley de tragar sapos sin hacer gestos.
El problema es que algunos aseguran que ya quedaron huellas. Y a quien manda desde el cuarto piso de la Atlixcáyotl no le gusta que lo traicionen. Puede soportar muchas cosas, pero nunca el doble juego.
Veremos hasta dónde llegan las primeras manchas de sangre.
La imagen que ya hierve
Y ya que hablamos de manchas de sangr electorales: el martes escribimos que la imagen de María de la Barreda Angón la veríamos hasta en la sopa. Pues bien, el tema ya comenzó a hervir.
La presencia de la diputada en San Pedro Cholula empieza a preocupar a más de uno. Tanto, que —según cuentan— ya contrataron granjas de bots para atacarla a ella y a su familia. El miércoles apareció montada a caballo en un acto público en el zócalo de la ciudad milenaria y varios fruncieron el ceño.
María de la Barreda quiere ser presidenta municipal y, por eso, su estrategia es no engancharse con los ataques. Sus operadores le han recomendado buscar a quienes gobiernan el municipio para construir acuerdos.
Juran y perjuran que traen la bendición del cuarto piso del CIS, desde donde les habrían dado permiso para correr y medirse en la encuesta. ¿Será cierto? María de la Barreda haría bien en no pelearse con Tonantzin Fernández. Hoy ella gobierna San Pedro Cholula porque nos guste o no, la llave de la casa todavía la tiene en la mano.
La boleta se les fue
Cuentan que el caso de Nay Salvatori y Grace Palomares se quedará eflotando en el sueño de los justos. Salga a favor o en contra su resolutivo, Morena no resolverá nada hasta que termine de definir las candidaturas a diputaciones locales y federales, así como las presidencias municipales.
Después vendrá el manazo, el regaño y poco más. Porque lo que ya no veremos será a ninguna de las dos en la boleta de 2027. Tampoco es que les preocupe demasiado el boquete si amenazan con irse a otro partido: su imagen quedó muy manchada y sus declaraciones posteriores terminaron de hundirlas. En Palacio Nacional, dicen, no son precisamente las consentidas.
Así que podrán dar todas las patadas de ahogado que quieran, pero su caso no pasará de ahí. Al menos eso aseguran quienes dicen que saben. Nosotros sólo somos unos humildes reporteros.
