Claves del Plan Familiar y objetos de la mochila de emergencia

Leslie Mora

Ante los fenómenos naturales y antropogénicos en Puebla, tales como inundaciones, ciclones tropicales, incendios y sismos, la prevención se posiciona como el factor determinante para reducir riesgos y salvaguardar la vida de las personas.

De acuerdo con información del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la elaboración de un Plan Familiar de Protección Civil permite a los hogares actuar de manera organizada y coordinada ante situaciones de contingencia.

Un desastre se define como un evento que impacta negativamente a la sociedad, sus bienes y el entorno ecológico, transformando una situación cotidiana en una emergencia.

Las autoridades advierten que la falta de planeación expone la vida y el patrimonio de las personas a un peligro significativamente mayor.

Por esta razón, se promueve el diseño de un plan adaptado a la cantidad de integrantes de cada hogar, las características de la vivienda y la atención a grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con capacidades diferentes.

Los cuatro pasos estratégicos del Plan Familiar

El CENAPRED establece que la elaboración de este plan es sencilla y debe realizarse con anticipación, recomendando ponerlo en marcha o practicarlo al menos tres veces al año (o cada cuatro meses) mediante cuatro pasos fundamentales:

1. Detectar y reducir riesgos: Implica revisar las condiciones de la construcción de la vivienda, el mantenimiento de las instalaciones de agua, luz y gas, así como sujetar muebles o estantes que puedan caerse durante un temblor o salir proyectados en un ciclón. Asimismo, se deben identificar riesgos del entorno, como la cercanía a laderas, ríos, cables de alta tensión o transformadores.

2. Diseñar rutas de evacuación: Trazar caminos de salida seguros y libres de obstáculos dentro del inmueble.

3. Tomar la mejor decisión: Evaluar los peligros según el fenómeno (inundación, sismo, incendio o ciclón) para determinar oportunamente si es más seguro permanecer en la vivienda o evacuar hacia un refugio.

4. Realizar simulacros: Practicar de forma periódica el plan de emergencia para comprobar la efectividad de las acciones, corregir fallas y afianzar la cultura de prevención familiar y comunitari

¿Qué se debe tener preparado para una evacuación?

En caso de tener que abandonar la vivienda o enfrentar el aislamiento temporal por un desastre, es indispensable contar con equipo y suministros básicos organizados y a la mano:

Documentación resguardada: Archivar en una bolsa, caja o archivero portátil resistente al agua los documentos personales de la familia (actas de nacimiento y matrimonio, títulos, facturas de bienes, cartillas militares, pasaportes, pólizas de seguro, credenciales y escrituras de propiedad). Se sugiere guardar copias adicionales con un familiar o amigo de confianza que resida en otra zona.

Víveres y agua: Mantener agua embotellada y alimentos enlatados suficientes para al menos dos días, verificando constantemente las fechas de caducidad.

Equipo de emergencia e iluminación: Disponer de una linterna, un radio portátil con pilas de repuesto, y duplicados de las llaves de la casa y del automóvil.

Directorio e información médica: Llevar un directorio con números telefónicos de emergencia (Protección Civil, Cruz Roja, Bomberos, IMSS, ISSSTE, entre otros) y el registro del tipo sanguíneo de cada habitante del hogar.

Caja de herramientas: Un conjunto básico de herramientas para reparaciones de emergencia en el hogar.

El botiquín de primeros auxilios indispensable

Dentro del equipo de preparación, se debe incluir un botiquín de primeros auxilios con su instructivo o manual. El equipamiento recomendado contempla:

Material de curación y desinfección: Alcohol, agua oxigenada, Merthiolate, jabón antibacteriano, paquetes de gasas, algodón, curitas de varios tamaños, cinta adhesiva y vendas elásticas.

Medicamentos: Antiácidos, aspirinas para adultos y niños (comprobando que no existan alergias previas), ampicilina y las medicinas específicas requeridas por algún miembro del hogar con padecimientos crónicos.

Instrumental e higiene: Tijeras, navaja, pinzas para ceja, termómetro, gotero, alfileres, lentes extra para quien utilice graduación visual, así como tabletas o gotas para purificar agua.

Las autoridades concluyen que la conservación de la calma, la preparación constante y la comunicación permanente entre vecinos y familiares son la mejor garantía para afrontar imprevistos y salvar vidas.

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