El amiguismo quiere pintar la montaña de naranja
¿Por qué Movimiento Ciudadano convirtió en causa política la batalla de cinco empresarios por regresar a la cima del fútbol mexicano?
¿Por qué Movimiento Ciudadano convirtió en
causa política la batalla de cinco empresarios por regresar a la cima del
fútbol mexicano?
Amigo lector:
Hoy, lunes 21 de septiembre, a las 11:00
horas, la montaña llegará al Senado de la República.
Durante semanas hemos intentado descubrir
quiénes son realmente los cinco hombres que pretenden volver a abrir el camino
entre la Liga de Expansión y la Liga MX.
Cancún.
Leones Negros.
Mineros.
Atlético La Paz.
Atlético Morelia.
Cinco proyectos.
Cinco inversiones.
Y una misma aspiración:
SUBIR.
Pensábamos que nuestra investigación
consistiría en descubrir si aquellos hombres eran ALPINISTAS O ARRIBISTAS.
Nos equivocamos.
Porque mientras escalábamos aparecieron
abogados.
Después tribunales.
El TAS.
La Comisión Nacional Antimonopolio.
Y finalmente...
LOS POLÍTICOS.
Hoy la montaña entra al Senado con un
conversatorio convocado por el senador Clemente Castañeda, coordinador
parlamentario de Movimiento Ciudadano.
El nombre del conversatorio ya merece
detenernos:
“FUERA DE LUGAR: ¿POR QUÉ ES INJUSTO CANCELAR
EL ASCENSO Y DESCENSO EN EL FÚTBOL?”
Permítame comenzar precisamente ahí.
No es lo mismo preguntar:
¿ES INJUSTO?
que preguntar:
¿POR QUÉ ES INJUSTO?
En la primera pregunta todavía buscamos una
respuesta.
En la segunda...
LA RESPUESTA YA VIENE INCLUIDA EN LA PREGUNTA.
Castañeda ha explicado públicamente su
posición.
Considera que la eliminación del ascenso y
descenso tiene implicaciones económicas, deportivas y de movilidad social, y
sostiene que el objetivo debe ser recuperar un sistema abierto, sostenible,
transparente y financieramente viable.
Perfecto.
El senador tiene una posición.
Tiene derecho a tenerla.
Pero precisamente por eso debemos observar
cómo construyó la mesa desde la que pretende discutirla.
¿QUIÉN CONSTRUYÓ LA BALANZA?
Mire usted los nombres.
Giovanni Solazzi, de Cancún.
Alberto Castellanos, de Leones Negros.
Eduardo López Villarreal, de Mineros.
Samuel Hernández, de Atlético La Paz.
José Luis Cendejas y Roberto Galán, de
Atlético Morelia.
Y la presencia vinculada al ecosistema de
Leones Negros no termina ahí: en las mesas también aparecen Alfonso Sosa y
Martín Campechano, abogado ligado durante años a la Universidad de Guadalajara.
LOS CINCO PROYECTOS QUE LLEVAMOS SEMANAS
INVESTIGANDO ESTÁN REPRESENTADOS HOY EN EL SENADO.
También estarán Javier Alarcón, Raúl
Orvañanos, Ignacio “Fantasma” Suárez y Pepe del Bosque, entre otros
participantes.
Y antes de escribir esta columna hicimos algo
elemental.
Revisamos qué habían dicho anteriormente
algunos de los comunicadores convocados.
Encontramos posiciones públicas críticas del
modelo cerrado y favorables, con diferentes intensidades, al regreso del
ascenso y descenso.
En Apuntes de Rabona, de Pepe del Bosque,
incluso se llegó a expresar que estaban “implicados” y solidarizados con la
causa de los cinco clubes.
Ignacio Suárez ha convertido el asunto en una
batalla editorial sostenida e incluso ha relatado su participación personal en
una iniciativa jurídica ciudadana relacionada con el tema.
¿Eso les impide participar?
Por supuesto que no.
Pero obliga a preguntar:
¿QUIÉN FUE INVITADO PARA CONTRADECIRLOS?
Porque juntar muchas voces no necesariamente
construye pluralidad.
Puede construir simplemente volumen.
UN FORO NO SE VUELVE PLURAL PORQUE HAYA MUCHAS
VOCES.
SE VUELVE PLURAL CUANDO TAMBIÉN EXISTEN VOCES
QUE SE CONTRADICEN.
Y en el programa anunciado no aparecen
representantes de la Federación Mexicana de Futbol ni de Liga MX entre quienes
integrarán las mesas.
Aquí, sin embargo, debemos ser justos.
Castañeda ha señalado que fueron invitados.
Entonces nuestra pregunta no puede ser por qué
no los invitó.
Tiene que ser mucho más precisa.
SENADOR CASTAÑEDA: ENSÉÑENOS LAS INVITACIONES.
¿Los invitaron a sentarse en las mesas?
¿A tomar el micrófono?
¿A defender su modelo?
¿A responder directamente a los cinco clubes?
¿Con tiempos equivalentes?
¿O simplemente a asistir?
¿Quién recibió las invitaciones?
¿Cuándo?
¿Contestaron?
¿Declinaron?
¿Guardaron silencio?
Porque existe una enorme diferencia entre
invitar a alguien al salón e invitarlo al debate.
Y si Federación y Liga MX recibieron
verdaderamente una silla, un micrófono y condiciones equivalentes y decidieron
no presentarse...
también habrá que decirlo.
La responsabilidad de una silla vacía cambia
cuando alguien decidió voluntariamente no ocuparla.
Pero necesitamos conocer las condiciones.
Porque:
UNA BALANZA PUEDE TENER DOS PLATILLOS Y SEGUIR
ESTANDO DESEQUILIBRADA.
Hasta aquí podríamos estar simplemente frente
a un senador convencido de una causa deportiva.
Pero entonces encontramos algo más.
Permítame llevarlo catorce años atrás.
JALISCO, 2012
Enrique Alfaro buscaba la gubernatura.
Clemente Castañeda era su coordinador de
campaña.
Durante aquel proceso apareció públicamente
una controversia alrededor de una sociedad denominada Ocean View.
Castañeda salió a explicar la participación
empresarial de Alfaro.
Ocean View había sido constituida en 2007.
Alfaro tenía una participación de 13.33%.
¿Quién encabezaba dicha sociedad?
Un empresario tequilero.
Administrador y fundador.
Su nombre:
ARTURO LOMELÍ.
El 30 de mayo de 2012, Castañeda ofreció una
rueda de prensa acompañado precisamente por Arturo Lomelí y Hugo Luna.
Las crónicas contemporáneas documentaron que
Lomelí había invitado a Alfaro a participar en aquella sociedad y que el
proyecto contemplaba un terreno en Los Cabos.
No necesitamos especular más allá de eso.
El dato suficientemente importante es otro:
CLEMENTE CASTAÑEDA Y ARTURO LOMELÍ NO SE
CONOCIERON POR EL FÚTBOL.
No los presentó Atlético La Paz.
No los presentó Alberto Castellanos.
No los presentó el TAS.
No los presentó el conflicto por el ascenso.
CATORCE AÑOS ANTES YA APARECÍAN PÚBLICAMENTE
JUNTOS.
Y la relación no quedó enterrada en 2012.
“MI QUERIDO AMIGO ARTURO LOMELÍ ‘EL OSO’”
El pasado 21 de agosto, Clemente Castañeda
acudió a la inauguración de La Hacienda de Clase Azul.
Y escribió públicamente:
“Hoy acompañé a mi querido amigo Arturo Lomelí
‘el Oso’...”
No estamos deduciendo una amistad a partir de
una fotografía.
ASÍ DEFINIÓ EL PROPIO CLEMENTE CASTAÑEDA SU
RELACIÓN CON ARTURO LOMELÍ.
Ahora regresemos a nuestra montaña.
Porque Arturo Lomelí no es solamente el
empresario detrás de Clase Azul.
También está detrás del proyecto del Atlético
La Paz.
Uno de nuestros cinco alpinistas.
Uno de los proyectos interesados directamente
en recuperar una ruta deportiva hacía Liga MX.
Y Atlético La Paz estará representado hoy en
el Senado.
Entonces aparece una pregunta inevitable:
¿QUÉ PARTICIPACIÓN TUVO ARTURO LOMELÍ EN QUE
ESTA CAUSA LLEGARA AL SENADO?
Puede ser ninguna.
No tenemos evidencia que permita afirmar lo
contrario.
Pero precisamente por eso la pregunta merece
una respuesta.
¿Hablaron Castañeda y Lomelí sobre el ascenso
y descenso antes de organizar el conversatorio?
¿Quién buscó a quién?
¿Participó Lomelí en su gestación?
¿Participó alguien del Atlético La Paz?
¿Alguno de los otros clubes?
¿Quién propuso a los invitados?
¿Quién seleccionó a los comunicadores?
¿Quién decidió el título?
Preguntas perfectamente sencillas.
Y perfectamente legítimas.
Porque la transparencia que hoy se exigirá al
futbol mexicano también debe aplicarse a quién organizó la mesa desde la cual
se le exigirá.
Pero todavía falta una pieza.
Clemente Castañeda no es el único integrante
de Movimiento Ciudadano que tomó esta bandera.
ANTES DE CLEMENTE APARECIÓ MÁYNEZ
El 13 de agosto, Jorge Álvarez Máynez presentó
ante la Comisión Nacional Antimonopolio una petición para investigar la
eliminación del ascenso y descenso por posibles barreras a la competencia y
otras restricciones.
Lo acompañó con una expresión inequívoca:
“¡Que vuelva el ascenso!”
Ahora observe la secuencia.
MÁYNEZ.
Movimiento Ciudadano.
Comisión Nacional Antimonopolio.
Después:
CASTAÑEDA.
Movimiento Ciudadano.
Senado de la República.
Dos dirigentes relevantes del mismo partido.
Dos instituciones distintas.
Una misma causa pública.
Eso no demuestra ninguna operación irregular.
Tampoco demuestra que exista coordinación con
Arturo Lomelí o con el G5.
Pero sí cambia nuestra pregunta.
Ya no basta preguntar:
¿POR QUÉ CLEMENTE?
Ahora tenemos que preguntar:
¿POR QUÉ MOVIMIENTO CIUDADANO?
¿CUÁNDO SE CONVIRTIÓ EL ASCENSO EN UNA CAUSA
NARANJA?
Los partidos políticos tienen derecho a
adoptar causas.
Para eso existen.
Pero el periodismo también tiene la obligación
de preguntar cómo, cuándo y por qué una causa sectorial alcanza dimensión
política nacional.
Aquí tenemos una circunstancia que merece
explicación.
Uno de los empresarios directamente
interesados en recuperar el ascenso mantiene una relación pública de muchos
años con el senador que lleva hoy el asunto al Senado.
Ese senador lo llama públicamente su “querido
amigo”.
Y semanas antes, otro dirigente nacional del
mismo partido había llevado el mismo asunto ante otra institución del Estado.
Entonces preguntemos.
¿Existe una estrategia de Movimiento Ciudadano
alrededor del regreso del ascenso y descenso?
¿Hubo coordinación entre Castañeda y Álvarez
Máynez?
¿Alguno de los cinco clubes participó en esa
construcción?
¿Arturo Lomelí conversó con dirigentes de
Movimiento Ciudadano sobre esta causa?
¿Participó Enrique Alfaro o alguien de su
entorno en alguna conversación relacionada con ella?
No conocemos esas respuestas.
Y no debemos inventarlas.
Pero tampoco debemos dejar de formular las
preguntas porque resulten incómodas.
Porque aquí existe una diferencia fundamental:
UNA RELACIÓN NO DEMUESTRA UNA OPERACIÓN.
Pero una relación documentada sí justifica
preguntar por ella cuando una acción política coincide con los intereses del
relacionado.
Ése es precisamente el trabajo del periodismo.
EL MISMO BISTURÍ PARA LOS DOS LADOS
Hoy seguramente escucharemos cuestionamientos
a la Federación Mexicana de Futbol.
A Liga MX.
A sus propietarios.
A la manera en que decidieron suspender el
ascenso y descenso.
A sus intereses económicos.
A sus relaciones.
A su gobernanza.
A su transparencia.
Perfecto.
QUE RESPONDAN.
Pero el bisturí debe cortar hacia los dos
lados.
Si vamos a preguntar qué intereses tenían los
propietarios de Liga MX cuando cerraron el camino...
también debemos preguntar:
¿QUÉ INTERESES TIENEN QUIENES AHORA QUIEREN
ABRIRLO?
Si queremos conocer quién influyó sobre la
Federación...
preguntemos también:
¿QUIÉN INFLUYÓ PARA QUE ESTA DISCUSIÓN LLEGARA
AL SENADO?
Y si vamos a exigir transparencia a quienes
cerraron la montaña...
exijámosla también a quienes organizan la
expedición para volver a abrirla.
Porque el poder no deja de ser poder cuando
cambia de manos.
Y un interés no deja de ser un interés
simplemente porque esté acompañado de una causa que puede parecernos justa.
Amigo lector:
Llegamos entonces a tres preguntas.
Nada más.
La primera:
¿POR QUÉ MOVIMIENTO CIUDADANO HIZO SUYA ESTA
CAUSA?
La segunda:
¿QUÉ PARTICIPACIÓN TUVO ARTURO LOMELÍ EN QUE
LA BATALLA DEL G5 LLEGARA HASTA EL SENADO?
Y la tercera...
la más incómoda:
SI ARTURO LOMELÍ NO FUERA AMIGO DE CLEMENTE
CASTAÑEDA... ¿ESTARÍAMOS HOY HABLANDO DE ESTE FORO?
No tengo las respuestas.
Y no voy a inventarlas.
Pero hoy, cuando comiencen a preguntar quién
cerró el camino, alguien debería preguntar también:
¿QUIÉN ORGANIZÓ LA EXPEDICIÓN PARA VOLVER A
ABRIRLO?
Porque para exigir transparencia en la
montaña...
PRIMERO HAY QUE SER TRANSPARENTE SOBRE QUIÉN
NOS AYUDÓ A SUBIRLA.
Quizá entonces podamos entender por qué una
batalla que comenzó en las canchas, pasó por los abogados, llegó al TAS,
alcanzó a la autoridad de competencia y terminó hoy en el Senado...
comenzó también a adquirir otro color.
LA MONTAÑA SE ESTÁ PINTANDO DE NARANJA.
Mientras llegan las 11:00 de la mañana...
Nosotros,
Veremos y Diremos.
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