Aseguran 60 toneladas de cigarros falsos y detienen a tres personas en Huixquilucan
![]()
A través de sus redes sociales, el funcionario detalló que en el operativo participaron elementos del Ejército, la Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Guardia Nacional. El inmueble intervenido funcionaba como una fábrica de cigarros falsos.
El cateo se efectuó después de que los agentes reunieron pruebas y las presentaron ante un juez de Control, quien emitió la orden correspondiente.
Información del Centro Nacional de Inteligencia e investigaciones relacionadas con la venta y distribución de productos ilegales en el Estado de México permitieron a las autoridades federales intervenir el inmueble y detener a tres personas de 46, 49 y 52 años, dos de ellas de origen canadiense.
Además de las 60 toneladas de cigarros falsos, equivalentes a cerca de 2 millones de unidades, las autoridades aseguraron cuatro máquinas utilizadas para elaborar y empaquetar el producto, 170 cajas con 102,000 cajetillas, 293 cajas con filtros, 98 cajas de tabaco, 32 cajas de cigarro no terminadas, más de 4 mil 800 rollos de papel y dos vehículos.
Los detenidos y los objetos asegurados quedaron a disposición del Ministerio Público, que determinará su situación jurídica. La bodega fue sellada y quedó bajo resguardo de las autoridades.
“La fabricación y comercialización de estos productos ilícitos no solo afecta la economía formal, sino que pone en riesgo la salud de quienes los consumen”, añadió el secretario.
De acuerdo con datos recientes de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) y estudios de la consultora KPMG, el mercado ilícito representa actualmente más del 25 por ciento del consumo total de cigarros en México.
Esto significa que uno de cada cuatro cigarrillos consumidos es ilegal y, durante el último año, esa actividad generó una pérdida fiscal estimada en más de 1,314 millones de dólares para el Gobierno mexicano debido a la evasión de impuestos.
Organismos internacionales también advierten que, por su alta rentabilidad y bajo riesgo de detección, el comercio ilícito de tabaco es utilizado con frecuencia como un vehículo para financiar otras actividades del crimen organizado a escala transnacional.
