Volkswagen va por la huelga como chantaje

Nadie habla de esto, pero en las altas esferas empresariales y dentro de Volkswagen se sabe que la huelga que se aproxima es un chantaje orquestado por la empresa alemana, en comparsa con el sindicato de trabajadores.


¿Cuál sería la razón?

Cientos de millones en subsidios —cerca de 180— le fueron retirados a la planta. La trama es muy sencilla: dejaron de financiarle todo a Volkswagen y quieren llevar al límite esta negociación para que, como en tiempos de Moreno Valle, se abra la cartera y les garanticen recursos por generación de empleos y exenciones fiscales.


Aquí va el dato: con Moreno Valle como gobernador, el consorcio alemán obtuvo 763 millones de pesos en solo tres años.

El argumento de los directivos fue que con ese recurso se sostendrían fuentes de trabajo que estaban en riesgo ante una inminente huelga.

Moreno Valle, además, les otorgó una exención masiva de impuestos y, de esta manera, no solo evitó el paro, sino que este beneficio se extendió a su similar, Audi, a quien prácticamente le regalaron todo para llegar a Puebla.

Esta decisión muchos la pueden calificar de heroica, y los morenovallistas la usan como bandera de batalla para defender al fallecido político, pero la realidad es que muchos millones de impuestos sirvieron para salvar el ingreso de una empresa privada.


Volkswagen se acostumbró a este tipo de beneficios, entre ellos, la compra de 200 autos VW para patrullas estatales,
nuevamente bajo el argumento de preservar las fuentes de trabajo. Estos “apoyos” se acabaron y hoy VW recibe una devolución del 2.5% del Impuesto Sobre Nómina, y es todo. Por cierto, se trata de un convenio pactado desde 2012 y que heredaron Gali, Barbosa y ahora Alejandro Armenta.


La trama automotriz que desfalcó a Cuautlancingo

Son exalcaldes de Morena y del PAN, respectivamente.

María Guadalupe Daniel (2018-2021) y Filomeno Sarmiento Torres (2021-2024) son responsables de no haber cobrado una millonaria suma de impuestos a Volkswagen.

La primera, de plano, firmó un convenio para el pago de CERO IMPUESTOS, y el segundo, bajo la máscara de apoyo al empleo, solo metió a las arcas 5 millones de pesos por concepto de predial y refrendos.


A la llegada de Omar Muñoz, actual alcalde, se reveló que Volkswagen adeudaba 262 millones de pesos de impuestos
. Hasta lo que va de esta administración, se han pagado 62.

Entonces, aquí va lo interesante. La presión por la caída en ventas de vehículos, la carrera que hasta ahora se va perdiendo contra China y el retraso en la implementación para producir vehículos eléctricos tienen a la empresa alemana en una crisis.


De aquí al miércoles, esperarán que la presidenta Claudia Sheinbaum o el gobernador Alejandro Armenta
levanten la mano para volverlos a rescatar, con la amenaza de cerrar la planta e irse a Estados Unidos.

Si el gobierno cae en este chantaje, sin duda podría ser una solución muy popular, pero las arcas federales y estatales no están como para esto. Ya veremos el jueves.

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