En México hay menos matrimonios y más divorcios: EMAT

En 2025, México registró 491 mil 640 matrimonios y 155 mil 254 divorcios.

En Puebla, la relación fue de 36 divorcios por cada 100 matrimonios, mientras jóvenes consultados expresaron opiniones divididas sobre casarse.

Ver contenido en twitter

Ver contenido en twitter

En México cada vez se registran menos matrimonios en comparación con años anteriores, mientras los divorcios mantienen una tendencia al alza.

Durante 2025 se contabilizaron 491 mil 640 matrimonios y 155 mil 254 divorcios, de acuerdo con los resultados de la Estadística de Matrimonios (EMAT) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La cifra representa una relación de 31.6 divorcios por cada 100 matrimonios registrados durante el año. Sin embargo, este indicador no significa que 31.6 de cada 100 parejas que se casaron en 2025 se hayan divorciado ese mismo año, ya que los divorcios corresponden a matrimonios celebrados en distintos momentos.

Cada vez se casa menos gente

La tasa nacional de matrimonios fue de 5.4 por cada mil habitantes de 18 años y más, por debajo de los 6.6 registrados en 2016.

En contraste, la tasa de divorcios alcanzó 1.7 por cada mil habitantes, ligeramente por encima de la registrada en 2016, cuando fue de 1.69.

Además, el número de matrimonios aumentó apenas 1 por ciento respecto a 2024, lo que refleja un panorama distinto al de hace una década, cuando la tasa de nupcialidad era considerablemente mayor.

Quintana Roo registró la tasa de matrimonios más alta del país, con 8.6 por cada mil habitantes de 18 años y más, seguido de Campeche y Sinaloa, con 7.0 cada uno.

En el extremo contrario se ubicó la Ciudad de México, con 3.0 matrimonios por cada mil habitantes adultos, seguida de Tlaxcala, con 3.3, y Guerrero, con 3.6.

Las bodas ocurren a mayor edad

Los datos del INEGI también muestran un cambio en la edad a la que las personas deciden casarse.

En 2025, la edad promedio de las mujeres al contraer matrimonio fue de 32.5 años, mientras que en los hombres fue de 35.4 años.

En comparación con 2016, la edad promedio aumentó 4.1 años tanto en mujeres como en hombres. En el caso de las mujeres pasó de 28.4 a 32.5 años, mientras que entre los hombres aumentó de 31.3 a 35.4 años.

El grupo de edad con mayor porcentaje de matrimonios fue el de 25 a 29 años para ambos sexos.

En los matrimonios entre personas del mismo sexo, la edad promedio fue de 34.9 años entre las mujeres y de 37.3 años entre los hombres.

Más de seis mil matrimonios entre personas del mismo sexo

De los 491 mil 640 matrimonios registrados en México durante 2025, 6 mil 481 fueron entre personas del mismo sexo.

De estos, 3 mil 978 correspondieron a parejas de mujeres y 2 mil 503 a parejas de hombres.

En cuanto a matrimonios con personas menores de edad, el INEGI registró únicamente dos casos durante 2025: uno en Oaxaca y otro en Quintana Roo.

Puebla: 36 divorcios por cada 100 matrimonios

En Puebla se registraron durante 2025 16 mil 732 matrimonios y 6 mil 21 divorcios, por lo que la entidad alcanzó una relación de 36 divorcios por cada 100 matrimonios, por encima del promedio nacional de 31.6.

La entidad registró 555 matrimonios más que en 2024, cuando se contabilizaron 16 mil 177.

Sin embargo, al considerar el tamaño de la población adulta, Puebla se mantuvo entre los estados con las tasas más bajas de matrimonios. En 2025 registró 3.8 matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más, frente a 3.6 en 2024.

Con este indicador, Puebla pasó del tercer al cuarto lugar entre las entidades con menor tasa de matrimonios.

Por debajo quedaron Ciudad de México, con 3.0; Tlaxcala, con 3.3; y Guerrero, con 3.6.

Jóvenes tienen opiniones divididas sobre casarse

Más allá de las cifras, el matrimonio también enfrenta cambios en la manera en que las nuevas generaciones conciben las relaciones de pareja.

En un sondeo realizado por A Tiempo Noticias, jóvenes expresaron posturas distintas sobre el matrimonio y la posibilidad de casarse en el futuro.

David, de 19 años, aseguró que todavía cree en el matrimonio y que le gustaría casarse alrededor de los 30 años. Para él, tomar esa decisión requiere encontrar a la persona adecuada debido a las responsabilidades que implica.

“Un casamiento no solo es tener una pareja; siento que implica demasiadas cosas, responsabilidades, obligaciones y un acompañamiento mutuo de vida.”

En su opinión, una de las razones por las que algunas personas jóvenes ya no buscan casarse es porque consideran complicado permanecer toda la vida con una misma persona.

Una perspectiva distinta fue expresada por Shadai, de 20 años, quien dijo no creer actualmente en el matrimonio.

Para ella, el matrimonio representa principalmente un “constructo social”, pues considera que existen distintas maneras de vivir en pareja sin necesidad de formalizar la relación mediante el matrimonio.

También señaló que actualmente puede resultar complicado para algunas personas asumir un compromiso de esa magnitud.

Ángel, de 29 años, sí mantiene la intención de casarse. Consideró que el matrimonio representa una forma de expresar compromiso y la intención de construir una relación duradera.

“Ya existe una intención de compromiso”, explicó, al señalar que para él casarse implica intentar que la relación funcione y permanezca en el tiempo.

Tania, de 21 años, también dijo creer en el matrimonio, aunque condicionó la decisión a encontrar a la persona adecuada. Desde su perspectiva, compartir la vida con alguien puede contribuir a una mayor felicidad, siempre que exista responsabilidad dentro de la relación.

Un cambio en la forma de formar pareja

Los datos oficiales y las opiniones de los jóvenes muestran un escenario en transformación: las personas se casan a mayor edad y la tasa de matrimonios es menor que hace una década, mientras los divorcios mantienen una tasa ligeramente superior a la de 2016.

En Puebla, esta transformación se refleja en una tasa de matrimonios inferior al promedio nacional y en una relación de divorcios por cada 100 matrimonios ligeramente mayor.

Aunque las estadísticas muestran cómo han cambiado los registros civiles, las razones detrás de estas decisiones son diversas y dependen de factores económicos, sociales, culturales y personales.

Lo que permanece claro es que, para las nuevas generaciones, el matrimonio ya no necesariamente representa una única forma de construir una vida en pareja.

Comparte este artículo: