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6 de abril de 2026

Paola Macuitl Gallardo
Los centros penitenciarios de Acatlán de Osorio, Huejotzingo, Ciudad, Serdán, Libres y Tecamachalco son los que reprobaron el Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria 2025 de la Comisión de Derechos Humanos (CDH).
Dicha evaluación fue tomada a partir de encuestas al 33% de las personas privadas de la libertad, así como entrevistas a los directivos de estos espacios y visitas a estos espacios.
En el centro penitenciario de Acatlán de Osorio, hallaron deficiencias estructurales del edificio: “no cumplen con estándares mínimos de dignidad y habitabilidad”, señaló la CDH. Detallaron que los baños están en pésimas condiciones y los dormitorios destinados a las visitas íntimas se encuentran en el patio principal, lo cual expone a las parejas a ser vistas.
En Huejotzingo falta separar a los internos procesados y sentenciados, además existen galas en el mantenimiento y uso de la infraestructura, pues hay muros, pisos y techos deteriorados, también detectaron falta de atención médica.
En el penal de Tecamachalco, la CDH señaló la existencia de fauna nociva como cucarachas, falta de higiene en sanitarios, así como daños a la infraestructura, falta de espacios formalmente designados, como cocina y comedor; también los internos señalaron, falta de respuesta oportuna en solicitudes al área jurídica.
En tanto, el centro penitenciario de Libres, no cuenta con infraestructura para espacios esenciales, como cocina, áreas de observación y control. La CDH incluso encontró que la explanada principal representa un riesgo para la integridad física de las PPL, pues existen cables eléctricos sueltos, por lo que pidieron incluso atención inmediata.
En cuanto al Centro Penitenciario Femenil de Ciudad Serdán, las internas manifestaron la necesidad de contar con equipamiento médico, también indicaron la falta de personal médico especialista, carencia de medicamentos y atención médica en hospitales externos.
El penal de San Miguel, en Puebla capital, obtuvo una calificación de 6.8, ahí, los internos reconocieron la existencia de áreas de aislamiento, que no solamente son utilizadas para resguardar la integridad de los internos, sino también como zona de castigo.
Los penales mejor evaluados son el de Tlatlauquitepec con 8.8 y el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes (CIEPA) con 8.6.




