Cargando contenido...

En diversas regiones del país, menores de entre 6 y 8 años están siendo incorporados por grupos delictivos, un fenómeno que refleja la ausencia del Estado en comunidades donde las armas sustituyen a las escuelas. La situación, según especialistas, evidencia una crisis social marcada por la pobreza, la desintegración familiar y la falta de oportunidades.













