La monetización de la violencia en redes no protegerá a la niñez: Tejiendo Redes Infancia América Latina y Caribe
![]()
Martha Berra
Especialista advierte que el modelo australiano, que vetó las redes a menores de 16 años, solo ha alcanzado cerca del 60% de lo esperado.
Tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre medidas para enfrentar los contenidos de carácter violento en el entorno digital, Juan Martín Pérez, de Tejiendo Redes Infancia América Latina y el Caribe, y colaborador de A Tiempo Noticias, advirtió que restringir el acceso de niñas, niños y adolescentes a las plataformas no será suficiente si no se corta el incentivo económico que hace rentable la violencia en línea.
En entrevista con ATN, el especialista sostuvo que el eje de cualquier política de protección debe ser la desmonetización, es decir, impedir que creadores de contenido e influencers obtengan ingresos por difundir material violento, en todas las plataformas.
"No se trata solo de castigar o de bajar contenidos", planteó Pérez. Explicó que retirar publicaciones una por una resulta insuficiente mientras el modelo de negocio premie lo que genera más interacción, y que la violencia es una de las formas más eficaces de conseguirla. Mientras exista dinero de por medio, dijo, habrá quien produzca ese contenido y los algoritmos seguirán promoviéndolo.
La lección de Australia
Como ejemplo de los límites de las prohibiciones por edad, el representante de Tejiendo Redes recordó el caso de Australia, que hace meses vetó el uso de redes sociales a menores de 16 años. Según señaló, la medida solo ha logrado cerca del 60% de lo estimado, pues los adolescentes encuentran formas de eludir las restricciones.
Para el especialista, la experiencia australiana demuestra que la prohibición aislada genera una falsa sensación de protección: aunque el veto exista en el papel, el contenido violento sigue circulando, sigue siendo rentable y sigue llegando a las audiencias jóvenes por otras vías.
Inhibir el consumo, no solo restringir el acceso
Pérez insistió en que la discusión no debe limitarse a quién puede entrar a las plataformas, sino a qué contenido se produce, se premia y se impulsa. Cortar la monetización, afirmó, es la vía para reducir de raíz la oferta de violencia y, con ello, el consumo entre menores.
Por ello planteó que las medidas que se discutan en México incluyan a todas las plataformas, sin excepciones, y que apunten tanto a los creadores que lucran con la violencia como a los mecanismos de pago, publicidad y recomendación que la hacen rentable.
"De nada servirá la prohibición si no se frena la monetización en redes", fue el mensaje central del especialista, quien subrayó que la protección de la niñez en el entorno digital exige atacar el incentivo económico y no solo sancionar la conducta.
