Mordeduras de perro aumentan en Puebla; suman 5 mil 238 casos

Leslie Mora

Las mordeduras de perro aumentaron 0.44 por ciento en Puebla durante las primeras 30 semanas de 2026, al acumular 5 mil 238 personas atendidas por agresiones caninas. Son 23 casos más que los registrados durante el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 5 mil 215 atenciones.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal, el registro de 2026 corresponde al periodo comprendido del 1 de enero al 25 de julio, mientras que la comparación de 2025 abarca del 1 de enero al 26 de julio, conforme al calendario epidemiológico de cada año.

Durante este periodo, Puebla registró un promedio de 24.94 agresiones caninas al día en 2026, frente a las 24.83 mordeduras diarias contabilizadas en el mismo lapso de 2025. En términos prácticos, las cifras muestran que alrededor de 25 personas son atendidas cada día en la entidad por lesiones provocadas por perros.

La distribución por sexo mantiene una ligera predominancia masculina. De los 5 mil 238 casos registrados en 2026, 2 mil 754 corresponden a hombres, equivalentes al 52.58 por ciento, mientras que 2 mil 484 fueron mujeres, que representan el 47.42 por ciento del total.

La diferencia frente al año pasado es mínima, pues entre el 1 de enero y el 26 de julio de 2025 se habían acumulado 5 mil 215 casos. Esto significa que en 2026 se han presentado apenas 23 atenciones adicionales, un incremento de 0.44 por ciento, lo que refleja que las agresiones se mantienen prácticamente en el mismo nivel.

El comportamiento de este año también puede compararse con el cierre de 2025. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año pasado, Puebla acumuló 8 mil 708 mordeduras de perro, de las cuales 4 mil 562 fueron hombres, el 52.39 por ciento, y 4 mil 146 mujeres, equivalentes al 47.61 por ciento. El promedio durante todo 2025 fue de 23.92 casos diarios, por debajo de los 24.94 registrados hasta el 25 de julio de 2026.

Las mordeduras representan un riesgo que va más allá de las lesiones físicas, debido a la posibilidad de infecciones y exposición a enfermedades como la rabia.

Ante la permanencia de estos casos, la prevención mediante la vacunación de mascotas, la tenencia responsable y el control de los animales resulta fundamental, mientras que las personas que sufran una agresión deben acudir oportunamente a una unidad médica para recibir valoración y determinar las medidas preventivas necesarias.

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