Ontario responde a Trump con un enorme letrero en el lago: "Ahora y siempre" será Lago Ontario
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El primer ministro de Ontario, Doug Ford, elevó el tono de su disputa con Donald Trump al instalar un imponente cartel en la costa canadiense con un mensaje contundente: "Lago Ontario. Ahora y siempre". La medida llega como respuesta directa a la decisión del mandatario estadounidense, quien el jueves firmó una orden ejecutiva para rebautizar el cuerpo de agua como "Lago América" y compartió después una serie de videos generados por inteligencia artificial sobre el lago que separa a ambos países.
"Mucho antes de la presidencia de Trump, este lago se llamaba Lago Ontario. Mucho después de que el presidente Trump se haya ido, seguirá llamándose Lago Ontario", declaró Ford con firmeza.
Esta guerra de declaraciones no surgió de la nada: se desató tras el colapso de las negociaciones comerciales entre ambos países, luego de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles del 50% a productos canadienses valuados en 20.000 millones de dólares (28.000 millones de dólares canadienses). Canadá, por su parte, tiene previsto aplicar aranceles compensatorios de magnitud equivalente el próximo mes.
Al firmar la orden para renombrar el lago, Trump aseguró que el decreto entraría en vigor de manera inmediata. Sin embargo, aunque el presidente estadounidense cuenta con amplio margen de decisión sobre cómo su país reconoce los monumentos históricos, ningún otro país está obligado a adoptar ese cambio.
El sábado, Google confirmó que había modificado la denominación visible en Google Maps para los usuarios en territorio estadounidense. La compañía tecnológica explicó en una publicación de blog que, dado que actualiza sus mapas conforme a los cambios registrados por las fuentes gubernamentales oficiales —en el caso de Estados Unidos, el Sistema de Información de Nombres Geográficos (GNIS)—, quienes usen la aplicación desde suelo estadounidense verán "Lago América", mientras que los usuarios en Canadá seguirán viendo "Lago Ontario", y quienes se encuentren fuera de ambos países verán los dos nombres simultáneamente. Esta decisión reproduce el mismo criterio que Google aplicó en 2025, cuando Trump declaró que el Golfo de México pasaría a llamarse Golfo de América.
Las autoridades canadienses no tardaron en rechazar categóricamente la medida estadounidense.
Ese mismo sábado, Trump publicó en redes sociales varios videos generados por inteligencia artificial relacionados con la controversia. En uno de ellos aparece pateando un letrero del lago Ontario para sustituirlo por otro con la leyenda "Bienvenidos al lago América". Otro video, de tono más satírico, muestra a una bandada de gansos canadienses luciendo el característico peinado del mandatario estadounidense y portando rifles, mientras "patrullan" la orilla de un lago recién rebautizado como Lago América.
Según Ford, la decisión de Trump de cambiarle el nombre al lago respondió, en el fondo, a que "no le gustaba que Ontario y Canadá se defendieran a sí mismos". Parado frente al nuevo letrero recién inaugurado a orillas del lago Ontario, el primer ministro añadió con ironía: "Por si acaso el presidente Trump o cualquier otra persona lo olvida, hemos colocado este letrero para recordarles que es el lago Ontario, ahora y para siempre".
Esta postura coincide con la que había expresado previamente el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien también salió al paso de la controversia insistiendo en que "las cosas deben llamarse por su nombre, y este lago se llama Lago Ontario, hoy y siempre".
Vale recordar que cuatro de los cinco Grandes Lagos —Ontario, Hurón, Michigan y Erie— deben su nombre a vocablos de lenguas indígenas, mientras que el lago Superior debe el suyo a una palabra francesa anglicizada. El lago Ontario, el más pequeño de los Grandes Lagos, limita con la provincia canadiense homónima y con el estado estadounidense de Nueva York.
De acuerdo con la orden ejecutiva firmada por Trump, el Departamento del Interior de Estados Unidos cuenta con un plazo de 30 días para formalizar el cambio de nombre dentro del Sistema de Información de Nombres Geográficos, el repositorio oficial que resguarda la nomenclatura geográfica del país.
El episodio guarda un paralelismo evidente con lo ocurrido meses atrás, cuando México rechazó de manera contundente la propuesta de Trump de renombrar el Golfo de México como Golfo de América, argumentando entonces que ningún país, por sí solo, tiene la potestad de cambiarle el nombre a una masa de agua internacional compartida.
