La caja de Pandora
Trascendió que existiría una denuncia ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) contra autoridades de Atlixco por presuntas irregularidades patrimoniales. Según la versión que circula, el asunto no sólo alcanzaría a la alcaldesa Ariadna Ayala Camarillo y al tesorero municipal, Francisco García Martínez.
Una de las áreas que habría llamado la atención sería la Dirección de Recursos Materiales, encabezada por Itzel Hernández Alvarado, persona cercana al secretario de Servicios Públicos, Israel Castro López.
Que buena parte de lo que se arma y desarma en materia económica, además de pasar por la Tesorería, cruza por Recursos Materiales, donde —según esta misma versión— se habría abierto un expediente.
Primero fue la seguridad; ahora, el dinero. Poco a poco se abre la caja de Pandora en Atlixco.
Y apenas están levantando la tapa.
El águila no olvida
Y ya que hablamos de Atlixco, la H. Redacción se pregunta: ¿el problema siempre fue la inseguridad? Y se responde con otra pregunta: ¿o alguien dentro de ese ayuntamiento abrió cajones ajenos, tocó intereses que no debía y dejó demasiadas huellas en el camino?
Lo cierto es que nadie entiende por qué medio gobierno municipal corrió a buscar un amparo. Suena raro, excesivo y hasta sospechoso. Más extraño todavía resulta que desde la dirigencia nacional no arroparan con todo a su alcaldesa. Ni el profe Anaya ni la dueña de la franquicia, Liz Sánchez, salieron a gritar el conocido: “¡No estás sola!”.
Más bien ocurrió lo contrario: “¡Sí, estás sola!”. Que retumbó desde el balneario de Metepec hasta Axocopan. ¿Por qué tanto abandono de sus correligionarios petistas? ¿Se les olvidó que nadie le jala las plumas al águila y sale ileso?
Otra de las señoras del Baúl.
Ahora resulta que, para salvar su militancia en Morena, a Nayeli Salvatori se le ocurrió la brillante idea de argumentar ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia que sus burlas no son ajenas al comportamiento de otros militantes de su partido.
En pocas palabras, recurrió a la vieja defensa del recreo: “Pero ellos también lo hacen”.
Aseguró que existen “casos peores” y citó los dichos de la gobernadora Layda Sansores, del senador Gerardo Fernández Noroña y de Cuauhtémoc Blanco. Y para el remate… redoble de tambores… mencionó a un gobernador que despacha muy cerquita de aquí.
¡Poing! (Sonido onomatopéyico de sorpresa de la H. Redacción).
O de plano la señora no entiende que no entiende, o tiene un pésimo equipo de abogados y asesores. Quiso salvar su militancia, terminó repartiendo culpas entre sus propios compañeros de partido y, por si algo faltaba, también le jaló las plumas al águila.
¡Recon¬tra poing!
