50 doctores y una lavadora
50 doctores y una lavadora
Durante el morenovallismo (2011-2018) aparecieron empresarios de la noche a la mañana: unos para lavar dinero, otros para cometer fraudes y algunos más para verle la cara a los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial.
Entre ellos destacó un personaje conocido como “Fito”, de apellido Hernández, quien desapareció de la faz de la tierra cuando las autoridades descubrieron que no precisamente vendía electrodomésticos, pero sí tenía una lavadora funcionando a todo lo que daba.
Uno de sus socios, en cambio, se quedó en Puebla. Sobrevivió al naufragio y ahora, cuentan, reparte moches en distintas dependencias para conseguir contratos relacionados con la construcción de hospitales.
¿Nombres? ¿Será que tiene a 50 doctores a su disposición? ¿Será que piensa que puede actuar fuera de la ley? ¿Será que cree que no existe memoria histórica ni periodística?
En los próximos días, la H. Redacción abrirá su expediente.
Y a ver si entonces no termina escondido en algún edificio, allá por Tehuacán.
Bienestar para la guerra sucia
No todas las campañas negras contra José Luis García Parra y el Cablebús se fabrican desde la derecha. También participan personajes que se presumen obradoristas puros, fundadores del movimiento, pero que desde sus redes sociales se dedican a desacreditar el trabajo de quien ha puesto el pecho para defender a la administración estatal.
¿A poco lo hacen gratis? No todos. Y el apoyo económico no proviene de alguna televisora ni del PAN, sino de una dependencia federal relacionada con el bienestar. Hay pruebas y denuncias. Además, los guerrilleros digitales terminan delatándose en sus propias tertulias, entre vasos de Bacardí y alguna pastilla para controlar la ansiedad.
No se trata de jugar a la policía política, sino de entender que detrás de estas campañas también hay fuego amigo. Atacar desde las redes sociales es muy sencillo; lo interesante comenzará cuando se conozca quién los apadrina, quién paga las municiones y desde qué oficina federal se dispara.
Entonces sí, arderá Troya.
