Trabajadores del IMSS en Puebla exigen aumento salarial del 10% y denuncian carencias en hospitales
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Más de mil 500 trabajadores activos, jubilados y pensionados marcharon por el bulevar 5 de Mayo para rechazar el incremento salarial de 2.9% y exigir medicamentos, insumos médicos, contratación de personal y cambios en la representación sindical.
Poco más de mil 500 trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, entre personal activo, jubilados y pensionados, se manifestaron este martes para exigir un incremento salarial del 10%, en rechazo a la propuesta de 2.9% que, señalaron, fue aceptada por la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) sin consultar a la base trabajadora.
Los manifestantes marcharon sobre el bulevar 5 de Mayo y se dirigieron a la Casa Sindical del SNTSS, ubicada en la calle 4 Sur, donde exigieron la realización de un consejo extraordinario para discutir el aumento salarial y las condiciones laborales del personal.
Además del incremento salarial, denunciaron el desabasto de medicamentos, la falta de material médico y quirúrgico, la insuficiencia de personal y el deterioro de las instalaciones hospitalarias. También demandaron la regularización de trabajadores contratados temporalmente durante la pandemia de COVID-19, mejoras en las condiciones de jubilación y retiro, así como cambios en la representación sindical.
Aumento salarial insuficiente
Miriam Justo, oficial de soporte del IMSS, consideró que el incremento de 2.9% resulta insuficiente frente al aumento generalizado de los precios y las previsiones de inflación.
“Ni siquiera rebasa precisamente la inflación. La inflación está proyectada más o menos para un 4 en diciembre. Nuestro aumento en sueldo tabular es sólo del 2.9”, señaló.
La trabajadora también denunció que la falta de personal y la no renovación de contratos temporales han incrementado las cargas laborales, pues las actividades deben continuar incluso cuando las plazas quedan vacantes.
Explicó que las carencias abarcan desde materiales básicos, como hojas de papel, hasta insumos necesarios para realizar procedimientos quirúrgicos.
Asimismo, señaló que las fallas en la infraestructura dificultan las labores cotidianas y pueden obligar al personal a trasladar personas por las escaleras cuando no hay elevadores disponibles.
Sobre las cifras oficiales de abasto de medicamentos, que atribuyó al director general del IMSS, Zoé Robledo, consideró que no reflejan la realidad que enfrentan los trabajadores en las unidades médicas.
“La realidad en escritorios y en estadísticas no refleja lo que realmente vivimos todos los días”, expresó.
Justo sostuvo que las carencias también perjudican a los derechohabientes, quienes enfrentan retrasos en sus consultas y dificultades para conseguir medicamentos. Por ello, afirmó que la movilización busca visibilizar problemas que afectan tanto al personal como a los pacientes.
Advirtió que continuarán manifestándose si no obtienen respuestas favorables. Sin embargo, aclaró que una posible huelga tendría que someterse a los procedimientos y a la votación correspondientes dentro de la organización sindical.
Guarderías del IMSS también reportan falta de insumos
Durante la movilización, trabajadoras de las guarderías ordinarias del IMSS también expusieron las dificultades que enfrentan para brindar atención a los menores debido a la falta de materiales básicos.
Entre los insumos que señalaron como insuficientes o entregados fuera de tiempo se encuentran toallas de papel, papel higiénico, jabón y materiales para actividades infantiles, como crayolas y diamantina.
Una de las trabajadoras explicó que, en ocasiones, el propio personal tiene que comprar estos productos para garantizar la atención de los niños.
También cuestionó las condiciones de las instalaciones, algunas de las cuales, dijo, tienen varias décadas de antigüedad y requieren mayor atención.
La trabajadora subrayó que las necesidades de las guarderías deben atenderse oportunamente, pues la falta de insumos afecta las condiciones en las que se brinda el servicio a los menores.
Jubilados cuestionan al sindicato y respaldan el aumento del 10%
Por su parte, Marta Araceli Proal Sánchez, jubilada del IMSS, respaldó las demandas del personal activo y consideró que el incremento salarial propuesto no corresponde al costo de vida ni a las cargas de trabajo que enfrenta la plantilla.
“Actualmente todo ha subido muchísimo, entonces el incremento de verdad es muy poco, siento que no alcanza pero ni para nada”, afirmó.
La jubilada sostuvo que los trabajadores activos necesitan mejores salarios porque, según dijo, en ocasiones deben cubrir las funciones de dos o tres personas ante la falta de personal.
También pidió regularizar a quienes fueron contratados temporalmente y otorgarles una base laboral, al considerar que deben contar con prestaciones y condiciones que les permitan construir una trayectoria laboral estable y acceder a una jubilación digna.
Proal Sánchez expresó, además, su preocupación por los recursos de retiro y las Afores. Relató que, de acuerdo con su experiencia personal, esperaba recibir 320 mil pesos, pero obtuvo únicamente 80 mil pesos, situación que consideró injusta.
Respecto al aumento salarial, señaló que un incremento del 10% sería más favorable para los trabajadores, aunque reconoció que podría seguir siendo insuficiente ante el encarecimiento de los productos básicos.
“Un 2.8% que pusieron es ridícula la cantidad. 300 pesos que te van a alcanzar, ¿para qué?”, cuestionó, al referirse al impacto limitado que, desde su perspectiva, tendría el aumento en los ingresos de los trabajadores.
“El sindicato no se puso bien los pantalones”
La jubilada también criticó a la dirigencia sindical por aceptar la propuesta salarial sin informar previamente a la base trabajadora ni someter la decisión a su consideración.
“Pensamos que el sindicato no se puso bien los pantalones para exigir un buen incremento. Si ellos hacen ahora sí que lucha con nosotros, pues no tendríamos por qué estar aquí”, manifestó.
Aseguró que los representantes sindicales que participaron en las mesas de negociación en la Ciudad de México aceptaron el acuerdo sin que los trabajadores conocieran previamente el porcentaje que se les ofrecería.
Por ello, además de exigir un incremento salarial del 10%, los inconformes plantearon cambios en la representación sindical, al considerar que sus dirigentes no defendieron adecuadamente sus intereses.
Denuncian afectaciones a los derechohabientes
Proal Sánchez también señaló que la falta de insumos, medicamentos, camillas y personal repercute directamente en la atención médica. Como ejemplo, relató que ha conocido casos de pacientes que deben permanecer sentados mientras reciben atención, incluso cuando requieren condiciones distintas por su estado de salud.
Asimismo, sostuvo que la sobrecarga laboral dificulta que médicos y enfermeras atiendan adecuadamente a todos los pacientes.
“Si tú tienes 10 pacientes y los atiendes muy bien, pero si tienes 20, yo ya creo que ya no te da tu capacidad”, expresó.
La jubilada consideró que las deficiencias no deben atribuirse directamente al personal médico o de enfermería, sino a las condiciones en las que deben desempeñar su trabajo.
Por último , llamó a las autoridades del IMSS y a la representación sindical a atender las exigencias antes de que el conflicto escale y afecte aún más la prestación de los servicios.
Los manifestantes señalaron que mantendrán sus movilizaciones mientras no haya respuestas a sus demandas salariales, laborales y de abastecimiento, y reiteraron que las mejoras que solicitan beneficiarían tanto a los trabajadores como a los derechohabientes del instituto.
