Del rescate a la reconstrucción: 60 años del Plan DN-III-E en México
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Cuando un huracán destruye viviendas, una inundación deja familias atrapadas o un sismo provoca el derrumbe de edificios, los elementos del Ejército Mexicano intervienen para rescatar personas, habilitar albergues y llevar ayuda a quienes pierden su patrimonio. Estas labores forman parte del Plan DN-III-E, que cumplió 60 años de brindar auxilio a la población y cuyo aniversario fue conmemorado con una ceremonia en Puebla.
Durante el acto, encabezado por autoridades de los tres órdenes de gobierno, el comandante de la XXV Zona Militar, Juan Ernesto Estrada González, recordó que este mecanismo surgió en 1966 y ha permitido atender emergencias en distintas regiones del país, principalmente ante fenómenos naturales que ponen en riesgo la vida de las familias.
Así ayudan a las familias durante una emergencia
El apoyo militar no se limita a rescatar a personas atrapadas o evacuarlas de zonas de peligro. También contempla la distribución de alimentos y agua potable, atención médica, instalación de albergues, limpieza de viviendas y retiro de escombros para que las comunidades puedan recuperar sus actividades.
El programa funciona mediante tres etapas: prevención, auxilio y recuperación. La primera contempla identificar riesgos y preparar los recursos necesarios; la segunda concentra las acciones de rescate y atención inmediata, mientras que la tercera busca restablecer las condiciones de vida en las localidades afectadas.
"Su misión es clara y profundamente humana: proteger la vida, aliviar el sufrimiento y contribuir a que las comunidades afectadas recuperen su seguridad, su tranquilidad y su esperanza", expresó Estrada González durante su mensaje.
El comandante señaló que, a lo largo de seis décadas, los soldados han intervenido en huracanes, terremotos, inundaciones e incendios forestales, incluso en lugares donde los caminos quedan destruidos o las comunidades permanecen incomunicadas.
La ayuda mexicana también llega al extranjero
El alcance del Plan DN-III-E ha trascendido las fronteras nacionales, pues elementos mexicanos han participado en misiones de ayuda humanitaria en países de Centroamérica y el Caribe, donde han proporcionado medicamentos, suministros y equipo especializado para atender emergencias.
En estas intervenciones, las Fuerzas Armadas han colaborado con otras naciones ante desastres de grandes proporciones, como parte de los mecanismos de cooperación y asistencia internacional.
Estrada González también destacó que la atención de estas contingencias requiere el trabajo conjunto del Ejército, la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional, autoridades de los tres niveles de gobierno, cuerpos de emergencia y habitantes de las comunidades.
Al concluir la ceremonia, reiteró que el compromiso de los militares permanece incluso después de que termina el peligro inmediato, pues las labores continúan hasta que las familias puedan recuperar sus condiciones de vida.
"Porque mientras exista un mexicano en peligro, habrá un soldado dispuesto a auxiliarlo; mientras una comunidad necesite apoyo, nuestras Fuerzas Armadas estarán presentes", afirmó.
