Las facturas del barbosismo

Las facturas del barbosismo

Cada vez aparecen más facturas del daño que Miguel Barbosa Huerta le hizo a la política aldeana. Primero impuso al frente de Morena a una dirigente que, según se ha documentado, aparece con dos nombres y que incluso se habría confabulado para encarcelar a personas de la tercera edad.

Después le abrió las puertas de San Lázaro a Nayeli Salvatori, con la intención de quedar bien con una familia proveniente del viejo PRI. Familia que, para cerrar el círculo de las lealtades poblanas, la propia diputada terminó traicionando.

Durante la administración barbosista se habrían abierto más de 900 carpetas de investigación. No existe un registro público completo, pero su gobierno quedó marcado por la persecución contra periodistas, adversarios y cualquiera que se atreviera a levantar la voz.

La herencia llegó en forma de carpetas de investigación, gritos, sombrerazos y personajes que todavía cobran puntualmente su dieta.

Una flor en plena canícula

Quien anda feliz, feliz, feliz es el alcalde de Puebla, Pepe Chedraui Budib. Cuentan que durante su visita del pasado fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lo consintió y hasta le echó una flor a su trabajo al frente del Ayuntamiento.

Y como no todos los días se recibe un reconocimiento presidencial —mucho menos cuando 2027 ya comenzó a tocar la puerta—, el gesto cayó como un regalo en plena canícula.

Si además Chedraui encabeza las encuestas que circulan y todas las decisiones políticas importantes pasan por Palacio Nacional, la escena adquiere otro significado.

Algunos dirán que fue una señal. Otros, que esa fue la “pinche señal”.

La H. Redacción únicamente toma nota: el gesto quedó grabado, la sonrisa también y, en política, ninguna flor presidencial se entrega por accidente.

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