Las fotos, el billete de lotería y los mensajes

En política, las fotos rara vez son casuales y casi nunca llegan solas. La secuencia que Alejandro Armenta armó tras su visita del miércoles a Palacio Nacional es una lección de comunicación política para quien sepa leer entre líneas.

Primero, la reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum. Después, la foto con Pepe Chedraui. El domingo, la imagen con Sergio Salomón Céspedes Peregrina, titular del Instituto Nacional de Migración. Y este lunes, el evento de la Lotería Nacional.

Dos imágenes publicadas en las redes del gobernador y un evento de la suerte con destinatarios distintos pero un mismo mensaje: aquí hay un orden y quién lo administre.

El gobernador ha dicho que el Estado destinó más de 11 mil millones de pesos en apoyo al ayuntamiento de Puebla. La cifra funciona en dos sentidos. Hacia afuera, es un balance de gestión porque el gobierno estatal se presenta como el aliado que aporta a la capital. Hacia adentro, es un recordatorio de la relación entre el estado y el municipio que buena o mala hay acuerdos.

2027: Pepe Chedraui aspira a reelegirse, y esa posibilidad se negocia en Morena con la bendición de arriba. Que el gobernador regrese de la Ciudad de México y publique de inmediato la imagen con el alcalde se lee como una señal de que la ruta de 2027 pasa por la coordinación entre ambos, y de que Armenta quiere ser quien administre esa candidatura.

La foto de ayer con Céspedes Peregrina apunta a una tregua o como una forma de mantenerse cerca. Es un mensaje de institucionalidad hacia Palacio Nacional y, a la vez, de contención hacia dentro del grupo, a pesar de los dimes y diretes.

Si bien, una foto no es un acuerdo, Morena sigue siendo un partido de corrientes, y las definiciones de candidaturas dependen de encuestas, de la dirigencia nacional y de la presidenta.

Y este lunes bajo el pretexto de presentar un billete conmemorativo, Olivia Salomón, directora de la Lotería Nacional, se destapó para buscar la alcaldía de Puebla. No se registró ante la coordinación de Morena y dijo que lo hará en coalición con otros partidos.

Pero una funcionaria del gobierno federal, designada por Sheinbaum, anuncia su aspiración en un acto oficial que comparte con el gobernador, y por una vía que no pasa por el proceso interno de Morena. Eso puede leerse como presión sobre Chedraui porque un peso federal ya levantó la mano.

Lo cierto es que Armenta volvió de México con algo más valioso que una agenda; volvió con interlocutores y con una narrativa y, ahora, con una aspirante a la capital que no pidió permiso para anunciarse. Falta ver si esas fotos y ese billete se convierten en candidaturas o se quedan en la galería de sus redes.

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