Más de la mitad de los municipios de Puebla están en riesgo de inundación
Por Leslie Mora
Un total de 116 de los 217 municipios de Puebla presentan algún nivel de riesgo de inundación durante la actual temporada de lluvias, informó Laura Velázquez Alzúa, titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), durante su visita al estado.
La funcionaria federal detalló que esta condición mantiene en alerta a un millón 384 mil 411 personas, lo que representa 63.77 por ciento de la población de la entidad, por lo que las labores de prevención se reforzaron en coordinación con autoridades estatales y municipales.
Explicó que el mayor riesgo se concentra en los municipios con más habitantes, donde una inundación tendría un impacto mayor. La ciudad de Puebla encabeza la lista, seguida por Tehuacán, San Martín Texmelucan, San Andrés Cholula y Atlixco, debido a la cantidad de población e infraestructura instalada en estas zonas.
Como parte del diagnóstico, Protección Civil identificó 148 puntos críticos de inundación distribuidos en 43 municipios. La capital poblana concentra 33 de esos sitios, aunque también destacan Tehuitzingo con 12, San Martín Texmelucan con 10 e Ixcamilpa de Guerrero con nueve puntos de riesgo.
En el caso de la ciudad de Puebla, la vigilancia se mantiene en 32 colonias cercanas al río Atoyac, río Alseseca, el Vaso Regulador Puente Negro y la Barranca de San Diego, donde históricamente se registran desbordamientos o acumulación de agua durante lluvias intensas.
Laura Velázquez explicó que estas condiciones están relacionadas con la geografía del estado. Puebla cuenta con tres regiones hidrológicas y 16 cuencas, además de un relieve montañoso que facilita el descenso del agua hacia zonas pobladas cuando se presentan precipitaciones de gran intensidad.
Ante este panorama, informó que el Gobierno del Estado fortaleció su capacidad de respuesta al incrementar de 53 a 210 el número de elementos de Protección Civil. También se integraron seis brigadas multifuncionales y 24 coordinadores regionales para atender emergencias y realizar recorridos preventivos en las zonas de mayor riesgo.
Además, se mantiene el monitoreo permanente de presas en coordinación con la Conagua, así como la disponibilidad de plantas de energía, sistemas de comunicación, transporte y otros insumos para atender a la población. En caso de que las lluvias representen un riesgo mayor, las autoridades podrán aplicar medidas como la suspensión de clases o restricciones a la movilidad.

