México inicia liberación de moscas estériles para frenar el gusano barrenador del ganado

La estrategia comenzó en Chihuahua con insectos producidos en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas, como parte del plan para controlar la plaga que afecta al ganado y avanzar en la reapertura comercial con Estados Unidos.

México inició este lunes la liberación de 2.5 millones de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG), una medida que busca acelerar el control y la erradicación de la plaga que reapareció en el país a finales de 2024 y que ha impactado la actividad pecuaria y el comercio de ganado con Estados Unidos.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que los insectos fueron liberados en el municipio de Coronado, Chihuahua, tras ser producidos en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas, y trasladados a Tampico para su dispersión mediante cámaras terrestres.

La planta aumentará su producción durante 2025

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) explicó que el pasado viernes concluyó el primer ciclo de producción y esterilización de pupas. Antes de emerger, las pupas son teñidas de color verde para diferenciar a las moscas estériles de las silvestres durante las labores de monitoreo.

El director en jefe del Senasica, Javier Calderón, señaló que se trata del primer ciclo de producción y esterilización realizado en México en 14 años.

Agregó que la planta, que comenzó operaciones durante la última semana de junio, incrementará gradualmente su capacidad hasta producir 100 millones de moscas estériles por día antes de que concluya el año, con el objetivo de fortalecer la estrategia de erradicación.

La plaga afectó el comercio de ganado con Estados Unidos

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobierno federal mantiene una estrategia sanitaria permanente contra el gusano barrenador y destacó los acuerdos alcanzados con las autoridades sanitarias de Estados Unidos.

El gusano barrenador reapareció en México a finales de 2024, después de décadas de haber sido erradicado. Desde entonces se han confirmado más de 35 mil 140 casos, principalmente en estados del sur y sureste del país, lo que ha derivado en el reforzamiento de la vigilancia zoosanitaria.

La presencia de la plaga llevó a Estados Unidos a suspender, desde noviembre de 2024, la importación de ganado mexicano en pie. Posteriormente, ambos gobiernos acordaron una reapertura gradual de la frontera, condicionada al avance de las acciones de vigilancia, inspección y combate del parásito.

El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) ha estimado que las restricciones comerciales ocasionaron pérdidas superiores a 2 mil millones de dólares anuales para los productores pecuarios mexicanos, además de mayores costos logísticos y de alimentación para el ganado retenido.

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