Puebla blinda su fuerza operativa con 10 nuevas unidades tácticas de alta tecnología
Leslie Mora
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla se prepara para una renovación estratégica de su parque vehicular con la adquisición de 10 unidades tácticas blindadas de última generación. Este despliegue tecnológico se divide en tres categorías operativas: cuatro vehículos de reacción rápida modelo 2025, una unidad de transporte seguro de personal para despliegues estratégicos y cinco unidades tácticas adicionales equipadas con batea y herramientas de apoyo.
Con esta flota, el estado busca garantizar la movilidad y protección de sus agentes en cualquier tipo de terreno y ante amenazas de alto impacto.
La columna vertebral de esta adquisición está compuesta por los vehículos de reacción rápida y transporte, equipados con motores Turbo Diésel V8 de 6.7 litros que alcanzan hasta 475 caballos de fuerza.
Estas unidades cuentan con una transmisión automática de 10 velocidades y un sofisticado sistema de tracción 4x4 con selector electrónico de modos de manejo, lo que les permite adaptarse instantáneamente a superficies como lodo, arena o caminos resbaladizos. Además, su diseño incluye un chasis reforzado y acorazado para soportar el peso de su robusto blindaje.
La capacidad de transporte es un elemento clave, destacando que seis de las diez unidades están diseñadas para albergar a nueve pasajeros. La unidad de transporte seguro sobresale por su blindaje nivel FB7 / BR7, uno de los más altos en su tipo, complementado con cristales de 72 mm de espesor y un sistema de aire acondicionado adicional para misiones prolongadas.
Por su parte, las cinco unidades con batea táctica cuentan con herramientas de rescate como hachas, picos y un winch de 15,000 libras, esenciales para liberar vías en operativos críticos.
En cuanto a la tecnología de mando y comunicación, cada unidad está equipada con un sistema profesional que integra una sirena, bocina de alta potencia y un centro de control dedicado.
Para la unidad de transporte seguro, se incluye adicionalmente una consola central de mando específica para la gestión de luces tácticas y accesorios. Estos sistemas aseguran que los operadores mantengan una coordinación constante y visibilidad mediante torretas de 126 LEDs de alta intensidad y un sistema de visión nocturna por infrarrojos con monitor de 7 pulgadas.
La seguridad defensiva es integral, incorporando escotillas superiores con giro de 360 grados y múltiples "troneras" distribuidas estratégicamente (hasta 9 en la unidad de transporte) para responder agresiones desde el interior. Para garantizar que los vehículos no queden inmovilizados, disponen de neumáticos con sistema de rodado seguro (run-flat) y un sistema automático de extinción de incendios localizado en el motor y en las cuatro ruedas, lo que permite la evacuación o continuación de la marcha bajo ataque.
El blindaje estructural de las unidades está garantizado por un periodo de 7 años, mientras que los cristales cuentan con una cobertura de 3 años ante defectos. Esta inversión no solo incluye la maquinaria, sino también un programa de capacitación técnica especializada para los oficiales conductores, quienes deberán obtener una certificación oficial del fabricante en el manejo de estos colosos tácticos.
Además, la SSP dispondrá de asistencia técnica telefónica las 24 horas para resolver cualquier incidencia en campo.
Finalmente, las unidades serán entregadas debidamente rotuladas y equipadas con kits de primeros auxilios y equipos de seguridad estándar como gatos de 12 toneladas y llantas de refacción.
Con esta modernización, la fuerza policial del estado no solo incrementa su capacidad de transporte masivo, sino que refuerza su superioridad táctica en misiones de alto riesgo, asegurando que el personal cuente con las mejores herramientas de protección y respuesta disponibles en el mercado internacional.

