El efecto Rocha Moya
¿Por qué tanta urgencia en Palacio Nacional y en el CEN de Morena por definir candidatos a gubernaturas y alcaldías?
¿Por qué tanta urgencia en Palacio Nacional y en el CEN de Morena por definir candidatos a gubernaturas y alcaldías? Dicen que para evitar fracturas en pleno año electoral: impedir que en 2027 estallen los manotazos, las protestas desde Palenque —allá en La Chingada—, los actos de rebeldía y las guerras intestinas por las candidaturas.
La operación cicatriz debe comenzar cuanto antes y los perdedores serán apaciguados con diputaciones federales y locales. Siempre habrá una curul para secar las lágrimas de quien se quedó como el meme de Juan Gabriel en la palmera.
Lo que aceleró los tiempos fue el efecto Rocha Moya. Desde Palacio Nacional no tolerarán más rebeldías, injerencias ni divisiones entre los duros del obradorismo y los seguidores de Claudia Sheinbaum. La instrucción es sencilla: primero el reparto, después la cicatriz y, finalmente, la fotografía de unidad. Aunque detrás de la sonrisa todavía asome el cuchillo.
La caja del profe
Que en plena crisis política y de inseguridad en Atlixco, hoy estará en Puebla la plana mayor del PT, encabezada por su dirigente nacional y protector de la senadora Liz Sánchez, el mismísimo profe Alberto Anaya. ¿Qué dirá su liderazo sobre el escándalo en dicho municipio? ¿Defenderá la plaza que consideran suya o la negociará con quienes gobiernan para dejársela a los chicos de Morena en 2027?
¿Respaldará a su correligionaria, la alcaldesa Ariadna Ayala Camarillo, hoy con un amparo bajo el brazo y distintos señalamientos, o recurrirá al clásico “que se hagan las investigaciones”? ¿Justicia y gracia o justicia a secas?
Atlixco es demasiado importante para que los petistas lo entreguen sin pelear. Pero todos saben que, mientras la caja registradora del profe suene, siempre podrá voltear hacia otro Pueblo Mágico. ¿O nos equivocamos?
El triple juego de Lalo
Que Lalo Rivera Pérez no ha roto con el Yunque poblano. Todavía le toman la llamada y lo consideran un fiel soldado de la causa, aunque él juega a dos o tres bandas. En Puebla ya fue a decirle a Ana Teresa Aranda que cuenta con él, pero dicen que también acudió al CEN del PAN para acusarla. El viejo arte de tomarse la foto juntos y patearse por debajo de la mesa.
Mientras tanto, la llamada doña del panismo poblano sí cuenta con el respaldo de los yunques de la Ciudad de México. Por eso se entera puntualmente de las grillas de Rivera Pérez.Lo cierto es que muchos dudan que Lalo aparezca en la boleta de 2027 mientras no se aclaren las cuentas públicas de su administración y las de su sucesor, Adán Domínguez.
¿A poco sí?
