Morena postula, Harfuch detiene: el fracaso de los filtros en candidaturas
Con el edil de Esperanza, suman ocho los presidentes detenidos en el actual periodo de gobierno municipal.
Hay detenciones que exhiben a una persona y hay detenciones que exhiben un sistema o a partidos políticos.
La captura de Isaac Rodríguez, quien era presidente municipal de Esperanza, exhibe en este caso a Morena.
Y es que el propio secretario de Seguridad Pública en el estado, el vicealmirante Francisco Sánchez, aseguró que ya llevaba “mucho tiempo operando” como presunto cabecilla de una banda de robo de transporte de carga, secuestros, entre otros delitos.
Evidenció que, cuando fue reelecto en 2024, ya estaba en la mira por varios delitos cometidos en la autopista Puebla-Orizaba.
Y aquí aparece la pregunta incómoda para Morena:
¿Quién revisó el perfil y expediente de este personaje antes de que el partido lo volviera a postular?
En su primer periodo como edil (2021-2024) ya había sido señalado por supuestos nexos con ‘Los Zúñiga’ para el robo de transporte de carga.
Sin embargo, parece que en Morena, a nivel local, nadie se enteró y ahora prefieren echarle la culpa al Comité de Elecciones del partido a nivel nacional para lavarse las manos.
Nadie se quiere hacer responsable que le alzaron la mano y respaldaron sin chistar para tres años más.
Tuvo que entrar el Operativo Enjambre de Omar García Harfuch para detenerlo. A él y a ocho más de su banda.
Pero, más allá de los golpes contra el crimen organizado en Puebla, vale la pena cuestionar a los partidos políticos, que son los que los postulan y, en automático, les dan todo el poder para delinquir.
¿Qué mecanismos de inteligencia política, revisión patrimonial, antecedentes, vínculos y evaluación de riesgos utilizan antes de repartir candidaturas?
Porque una candidatura no es una estampita.
No basta con revisar si alguien tiene credencial de elector, si sabe ganar elecciones o si tiene suficiente estructura territorial… o no debería.
Cuando un partido pretende gobernar municipios, también está entregando poder, presupuesto, policías, información, capacidad de decisión y, en algunos casos, el control político de zonas estratégicas.
Y Esperanza no es cualquier municipio, por ejemplo.
Es parte de una región atravesada por la carretera Puebla-Orizaba, una de las rutas estratégicas para el transporte de mercancías entre el centro del país y Veracruz.
Por eso, el caso obliga a revisar qué sabía cada quien y cuándo lo sabía.
Ahora que viene la elección del 2027, ¿cuáles serán sus candados? ¿Solamente la encuesta o porque los vecinos hablan bien del o la interesada?
No hay que olvidar que estos personajes son mañosos y pagan para que hablen bien de ellos, así es que eso ya no basta.
¿Ahora sí habrá cruces de información con autoridades de seguridad?
¿Se revisarán investigaciones abiertas?
¿Se analizarán vínculos familiares y empresariales cuando representen un riesgo?
¿Se verificará la evolución patrimonial de quienes buscan gobernar?
¿Se investigará la relación de los aspirantes con grupos locales de poder?
¿Se revisarán antecedentes de colaboradores y equipos cercanos?
Y, sobre todo, ¿quién va a firmar que el candidato pasó todos esos filtros?
En el caso de Morena, tiene todo el acceso a las instituciones para verificar y no decirse los sorprendidos después.
