La víbora naranja

En Movimiento Ciudadano todos se quieren mucho. Se toman de las manos, juegan a la víbora de la mar, a la rueda de San Miguel, cantan Naranja dulce, limón partido y hasta sacan a bailar a doña Blanca.

Pero, terminado el recreo, ¿qué tienen que decir la dirigente estatal, Fedrha Suriano Corrales; el flamante delegado político nacional, José Antonio Gali Fayad, y el senador Néstor Camarillo Medina sobre los cuatro alcaldes emanados de MC que han sido detenidos por las fuerzas del orden?

Y no hablamos de travesuras en el patio escolar. En los expedientes aparecen señalamientos por armas de uso exclusivo del Ejército, mercancía robada, drogas, cohecho y abuso de autoridad. Son presuntos responsables, desde luego, pero tampoco los detuvieron por jugar canicas en la banqueta ni por hacer el famoso chiras pelas.

La semana pasada presumieron sus nuevas adhesiones y no faltó quien sacó el confeti, la matraca y la columna política con serpentinas. Ahora toca explicar cómo cuatro de los diez ayuntamientos ganados por Movimiento Ciudadano en Puebla terminaron alcanzados por investigaciones ministeriales. Porque mucha fotografía, muchas columnas, mucho abrazo y mucha entrevista, pero en algunos municipios lo único que engordó fue el expediente.

Filomeno y los 566 millones

Pero los panistas tampoco pueden hacerse los occisos. Filomeno Sarmiento Torres, exalcalde de Cuautlancingo, desapareció del escaparate público justo cuando un juzgado federal le negó la suspensión definitiva que solicitó frente a una eventual orden de aprehensión. Además, sus cuentas públicas de 2022 a 2024 acumulan observaciones y posibles daños patrimoniales por alrededor de 566 millones de pesos. Una cosa de nada, vaya.

Es el clásico político que confundió el municipio con su hacienda. Desde hace un año quedó bajo el ojo de Sauron después de que presuntamente mandó gente a reventar una manifestación frente a Casa Aguayo, donde hasta personas de la tercera edad recibieron pedradas en la cabeza.

Filomeno le jaló las plumas al águila y creyó que su reino no tendría fin. Hoy ya no aparece ni en las ferias de su pueblo y tiene que mandar a sus regidores a golpear al actual alcalde. Mucho valor desde el Cabildo ajeno; desde su escondite, ni para asomarse a la ventana.

La fichita de Esperanza

Y ya que hablamos de alcaldes perseguidos, Morena tampoco canta mal las rancheras. Isaac Rodríguez Ochoa, edil de Esperanza, fue detenido durante el Operativo Enjambre por sus presuntos vínculos con una estructura dedicada al robo de autotransporte, la extorsión y el secuestro. Una fichita el señor.

La dirigencia estatal corrió a deslindarse y responsabilizó a la Comisión Nacional de Elecciones por haberlo dejado pasar en 2024, pese a las advertencias sobre el personaje. Pero no se hagan como que la Virgen les habla: alguien lo postuló y no precisamente por su amena conversación. Cuando ganan, todos salen en la fotografía. Cuando llega el Enjambre, nadie conoce al alcalde. En Morena están en serios aprietos por dejar pasar a tan finísimas personas.

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