¿Olga cambia de cancha?
Tómelo con las reservas del caso, pero en Morena Puebla vuelve a correr la versión —por enésima ocasión, ¡ya chole!— de que, ahora sí, Olga Lucía Romero Garci-Crespo dejaría la dirigencia estatal. No porque de pronto alguien haya descubierto que hacía falta relevarla. Es más, nadie sabe exactamente qué es lo que hace.
Se colocaría a un personaje cercano al gobernador Alejandro Armenta Mier. Y a Olga la mandarían a competir por la alcaldía de Tehuacán. La versión tiene, además, un antecedente. Desde julio habría sido aceptada la dimisión de Olga, junto con la de la secretaria general, Guadalupe Ziyancan Peregrina Díaz, y la de Carlos Hernández Hernández.Pero el relevo se congeló para no alborotar a los demás gobernadores ni provocar una cascada de renuncias y cambios en otras entidades.
La intención, dicen, es que la dirigencia de Morena en Puebla sea cien por ciento armentista. No sólo para operar las próximas candidaturas, sino para que alguien dé la cara cuando arrecien los ataques. Porque hasta ahora algunos se hacen como que la Virgen les habla: oyen los cohetes, ven el humo… y nadie sabe dónde se metieron.
Lo que es cierto es que son tantas veces que dicen que se va, que hasta parece que ya nadie la quiere ahí. Tsss (sonido onomatopéyico de la H. Redacción).
Los que callan y el que contesta
Y hablando de defensas: diputados locales, federales y militantes de Morena cobran puntualmente, pero cuando toca responder por el gobierno del estado prefieren guardar silencio.
Quien semana tras semana sale a dar la cara es José Luis García Parra, el llamado Cero-Dos, quien asume el costo de defender una administración y responder a quienes atacan desde cuentas anónimas. Se dice fácil, pero la verdad no lo es.
La pregunta es sencilla: ¿dónde están los demás? En Morena abundan quienes quieren los beneficios del cargo, pero escasean los que aceptan el desgaste. Hasta ahora, la lista de los que contestan sigue siendo bastante corta.
PRI Puebla: muerto, pero cobrando
¿Alguien sabe quién dirige al PRI en Puebla? Porque, a estas alturas, nadie parece tener claro quién es la dirigente estatal, qué hace o, de plano, si existe. ¿Alguien la ha visto? ¿La ha escuchado fijar postura frente al gobierno estatal o al ayuntamiento? ¿Ha salido a favor o en contra de alguna decisión? ¿Ha solicitado formalmente una alianza con el PAN?
Las oficinas de la Diagonal parecen una mala copia, en blanco y negro, de un capítulo de La dimensión desconocida: uno entra y cruza a un lugar donde no pasa nada, nadie responde y la oposición se evapora.
Los panistas, por lo menos, aparecen una vez por semana. Se dejan ver, opinan y hasta se comenta que ya tienen espacios contratados en algunos medios. ¿Y el PRI? Silencio de mausoleo. La única voz que se escucha es la de la diputada Delfina Pozos Vergara. Fuera de ella, en las oficinas tricolores parece que sólo habitan la tierra, las ramas y el polvo, como en una vieja película del Oeste. Se busca a la dirigente estatal del PRI. Si alguien la ha visto, avísele que ya debe varias mensualidades de una tanda. A ver si así aparece.
