La guerra fría y el presupuesto
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En Puebla, la guerra fría del PT no se medirá por los discursos, sino por las candidaturas. Nora Escamilla y Toño López pueden buscar la reelección en 2027. Algunos diputados locales también, entre ellos José Luis Figueroa. Ahí está el cálculo: ¿se saldrán del PT para acercarse a Morena? ¿Se mantendrán con la rebeldía de Alberto Anaya y de la dueña de la franquicia en Puebla, Liz Sánchez, quien un día sí y otro también repite que no cederán sus espacios? ¿O se inclinarán hacia el proyecto de Alejandro Armenta para no cerrarse ninguna puerta? Son seis diputaciones locales y varias presidencias municipales ganadas por candidaturas registradas con las siglas del PT (siglar no es verbo; es una palabra inventada por algún diletante). Porque una cosa es acompañar al profe en la guerra fría y otra arriesgar la candidatura que permite seguir cobrando. Eso de hacerle al Juan Escutia cuando saben que otro cobra, no deja dividendos. Como bien decía el filósofo Hank González: “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”. Y su clásica “un político pobre es un pobre político”. A ver quién sostiene la rebeldía cuando arranque el reparto de candidaturas. La lealtad se mide con calculadora. Y la amistad es en la nómina sino es demagogia. ¿Quién le toma la medida a Puebla? Encuestadoras hay muchas; las que tienen oído en Palacio, dicen, son bastante menos. Entre ellas aparece De las Heras Demotecnia, la firma que dirige Rodrigo Galván de las Heras. Hay quienes aseguran que sus mediciones anticiparon varias de las primeras definiciones de Morena. Curioso, ¿no? Aunque los resultados oficiales siguen bajo llave y cada quien cuenta los aciertos a su manera. En Tlaxcala, por ejemplo, De las Heras puso por delante a Alfonso Sánchez García. La duda ahora es quién medirá a los aspirantes en Puebla capital. Y en las otras plazas. La presidenta volvió a defender la encuesta como método para elegir. Falta saber quién tendrá la cinta métrica. Mientras tanto, los suspirantes pueden levantar la mano y presumir que traen hasta la bendición de la Arquidiócesis. Al final, alguien tendrá que tomarles la medida. Dos en la cancha Pável Gaspar Ramírez ha ganado terreno. Discreto y agradecido con su jefe ha dicho que aceptará —como manda el canon— el destino que le indiquen. Ya lo destaparon para dirigir Morena y también lo ven como candidato a diputado federal por la Mixteca. Hoy preside el Congreso local y lleva tiempo cerca del equipo de Alejandro Armenta, desde los años del Senado. Ese sí de izquierda pura y a prueba de balas; su padre, Horacio Gaspar, lo forjó así. En esa misma tesitura está Rodrigo Abdala Dartigues. El delegado del Bienestar supo ganarse al armentismo y, entre los hombres con cargo federal, quizá es el más cercano a ese grupo. También lo mencionan para dirigir Morena o, cuando menos, para tener incidencia en ese partido. A su favor tiene una credencial que no es menor: fue de los primeros militantes del partido, cuando todavía pocos le hacían caso. Los dos están en la cancha de quien despacha en el cuarto piso del CIS. No es interpretación. ¿A dónde los mandará el destino?¿ O todo es mera especulación? |
