Francis Halzen gana el Nobel de Física 2026 por descubrimientos de astronomía en el Polo Sur
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El científico Francis Halzen ganó el Premio Nobel de Física 2026 por sus “contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico”.
Sus descubrimientos sobre neutrinos sientan las bases para un nuevo tipo de astronomía que podría ayudar a revelar fenómenos cósmicos previamente desconocidos.
Desde hace tiempo, la comunidad científica sabía que el universo contiene aceleradores naturales de partículas capaces de lanzar partículas con energías hasta un millón de veces superiores a las que se alcanzan en los laboratorios, recordó la Academia, aunque su existencia no había sido confirmada.
En ese mismo entorno se producen los neutrinos de alta energía y otros tipos de partículas. Los neutrinos no cambian de dirección ni pierden energía, por lo que tienen la capacidad de aportar información que no está disponible de otra manera.
Los antecedentes de la astronomía de neutrinos
La astronomía de neutrinos comenzó a pequeña escala durante la década de 1960 con la observación de neutrinos procedentes del Sol realizada por Raymond Davis Jr.
El hallazgo fue confirmado posteriormente por el equipo investigador del japonés Masatoshi Koshiba, quien años después registró una lluvia de neutrinos relacionada con una supernova.
Ambos fueron galardonados en 2002 con el Nobel por demostrar que los neutrinos podían utilizarse para estudiar fenómenos espaciales.
El proyecto de Halzen en el Polo Sur
Desde la década de 1980, Halzen advirtió que el hielo antártico podía ser adecuado para captar esos neutrinos.
Inspirado en un proyecto soviético, planteó instalar sensores de luz en el hielo con el objetivo de buscar destellos originados por las colisiones.
En 1988, junto con su colega John G. Learned, quien desarrollaba un proyecto similar en las profundidades del océano en Hawái, lanzó el concepto de construir un observatorio de neutrinos en el hielo del Polo Sur.
Después de convencer a otros investigadores sobre el potencial del proyecto, realizaron los primeros intentos en 1992, lo que permitió sentar las bases para construir un primer observatorio denominado AMANDA, terminado en el año 2000.
El observatorio tuvo un éxito limitado debido a que los neutrinos cósmicos de alta energía son escasos y se requiere una gran cantidad de hielo para observar un número adecuado de colisiones.
De esa necesidad surgió IceCube, un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz, cuya construcción terminó en 2011.
¿Quién es Francis Halzen?
Francis Halzen nació en 1944 en Tienen, Bélgica, y obtuvo su doctorado en 1969 en la Universidad de Lovaina.
La mayor parte de su carrera la ha desarrollado en Wisconsin-Madison, Estados Unidos, institución a la que continúa adscrito.
“Esta era una especie de aventura en la que el éxito no estaba garantizado y tuvimos suerte de superar los diversos retos, en parte por el talento de los colaboradores y en parte por suerte. Fue un largo viaje, pero finalmente funcionó”, dijo Halzen durante una rueda de prensa digital en la sede de la Real Academia de las Ciencias Sueca.
Tras recibir el premio, Halzen reconoció sentirse “raro” y aseguró que su mayor satisfacción es que el reconocimiento refleje “el valor de las personas realmente valientes que se unieron a mí al comienzo de este proyecto”.
