La convocatoria trae dedicatoria

La convocatoria de Morena para renovar las alcaldías en 2027 tiene destinatarios claros. No hay que darle muchas vueltas. Desde el arranque del proceso interno, Palacio Nacional buscó evitar que los presidentes municipales con posibilidad de reelegirse se tiraran a la hamaca o pusieran a su estructura a trabajar sólo por su proyecto. La instrucción es mantener activos a líderes vecinales y presidentes auxiliares, pero al servicio de la marca. Por eso, la intención de que el 2027 sea la última reelección.A Morena nacional quizá no le quite el sueño perder Chila de la Sal o Huehuetla. Lo que no quiere es arriesgar una capital que pueda arrastrar varios distritos federales y municipios de la zona conurbada.Ahora, los alcaldes que busquen repetir tendrán que demostrar lealtad al gobernador y convencerlo de que cuentan con respaldo y estructura para seguir siendo útiles. No basta con hacerse indispensables: también deben dejar que el mandatario encabece el impulso político. Un poco de cortesía nunca estorba.Las definiciones ya vienen y son varios los que quieren repetir. La pregunta es: ¿ya fueron a hacer fila al CIS de la Atlixcáyotl o piensan que basta con su lindo rostro y con creer que se lo merecen? Algunos parecen haber olvidado cómo ganaron en 2024: no necesariamente fue por ellos. A más de uno le vendría bien un poco de humildad. Porque aun faltan las ultimas palabras las mayores, nada está escrito, siempre hace falta un voto… el más importante.

De El Moco al Diablo, una historia de crimen y castigo

Por fin detuvieron a Juan Lira Maldonado, “El Moco”, quien fue candidato a la presidencia municipal de Chignahuapan en 2024 por Fuerza por México. Aquel año dio más de un dolor de cabeza: habría amenazado al entonces gobernador, Sergio Salomón Céspedes, y a Alejandro Armenta, quien en ese momento era gobernador electo.Hasta ahora, los dirigentes de Fuerza por México no han explicado por qué lo reclutaron, si ya conocían su comportamiento. ¿Qué les ofreció don Moco para que le levantaran la mano y lo pusieran en la boleta? Ya había señalamientos graves por robo de hidrocarburos. El escándalo fue tal que Morena, su partido aliado, terminó por elegir a otro personaje nada bien visto: “El Diablo”, quien presume fajos de billetes, baila en shorts rosas, fiestas carísimas y hace alarde de su dinero y de sus autos último modelo.Es decir: si no es Capulina, es un Moco; y si no, un Diablo. Ya lo dice el viejo y conocido refrán: lo que no suena lógico, suena a metálico. En esta ocasión se sonaron la nariz… aunque demasiado tarde. Y Fuerza por México, como si nada, aplicó la típica: lo caído, caído.

Nayeli Salvatori y el baúl de las aspiraciones

Doña Nayeli Salvatori, mujer de todos nuestras consideraciones, volvió a decir que sí va por la alcaldía de San Pedro Cholula. ¿ Y la sanción que tiene en Morena y la investigación en su contra? Todo muy bien, pero… háganle como quieran.Recordemos que la investigan en su partido y ahora carece de derechos partidistas por decirles a las personas mayores de 46 años que huelen a baúl y que “les aletea” —definición que nunca entendimos—. La presidenta de la República montó en cólera: primero, la dirigencia nacional de Morena anunció una investigación; después, Claudia Sheinbaum en persona le puso un “te estás quieta”. Salvatori armó un desbarajuste en redes: dijo que no ofrecería disculpas, pero tres baúles después las ofreció. Luego anunció que dejaría de publicar y, en cuestión de minutos, volvió; hasta mandó a sus bots a atacar periodistas.Total, que ella dice que siempre sí va. Lo que algunos comentan es que no la buscaría por Morena y que ahora iría por la del PT o la del Partido Verde. Es decir, reta otra vez a la presidenta. Sólo que el partido del profe Anaya no es bien visto en Palacio Nacional y el Verde ya trae demasiados compromisos.En fin: con Morena y sus aliados, todo cabe en un baulito, sabiéndolo acomodar.

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