El PAN, con la pelota y sin tirar a gol
Cuentan que Genoveva Huerta Villegas y Ana Teresa Aranda ya se sentaron a negociar quién se queda con la candidatura del PAN a la alcaldía de Puebla. La idea sería evitar que se vean las caras en una elección interna o en los resultados de las —¿dudosas?— encuestas.
El cálculo, dicen, es no llegar fracturados a la contienda. No es secreto que los grupos de Mario Riestra Piña y Eduardo Rivera Pérez no se tragan ni con agua bendita.
Algunos panistas creen que sólo así podrán arrebatarle la capital a Morena, sin importar quién encabece la candidatura guinda. El problema es que esa posibilidad todavía se ve lejana. Aunque la marca guinda arrastre desgaste, el PAN no ha logrado ordenar una oposición capaz de capitalizarlo.
Tienen la pelota en los pies, pero no se les ven ganas de tirar a gol. Se van de tiro de esquina en tiro de esquina… y con el portero distraído.
¿Expediente o memoria selectiva?
Una fuente panista le aseguró a la muy H. Redacción que Mario Riestra Piña no tiene ningún expediente ni pendiente en la SEP o en Desarrollo Rural. Tampoco sus familiares, precisó, por si alguien ya estaba armando el árbol genealógico.
La relación con el gobierno del estado, sostuvo, ha sido respetuosa. Al inicio del sexenio, el presidente estatal del PAN y su secretaria general, Genoveva Huerta Villegas, se sentaron con el gobernador. Pero, según esta versión, nunca se habló del pasado de Riestra en el morenovallismo.
La misma fuente dijo desconocer por qué el coordinador de Gabinete le refrescó la memoria el miércoles y anunció que daría detalles de ese pasado. En el PAN, aseguró, están sorprendidos: consideran que no hay nada que contar.
Pues vaya dilema. De un lado dicen que no hay expediente; del otro, que pronto habrá detalles. ¿Será cierta la versión albiazul o alguien tiene una memoria mucho más puntual? Mientras ahí está la otra versión, la panista. Esto ya se puso rete emocionante.
El sol también calienta a los satélites
Después del show morenista para elegir a sus 17 candidatos a gobernador —perdón, a sus “coordinadores”—, en Puebla queda una pregunta: ¿qué papel jugarán el Partido Verde y el PT?
En la repartición, el PT no pintó. El profe Anaya se quedó sin dar clases y salió con su siete por ciento bajo el brazo. A los verdes, en cambio, los apapacharon bastante más.
Ahora que Morena ya arrancó la selección de sus candidatos —otra vez, coordinadores— a las diputaciones federales, vale aterrizar la fórmula en nuestra humilde aldea: ¿cuánto pesan aquí unos y otros?
El PT puso varias cartas sobre la mesa en 2024. Algunas seguramente querrán reelegirse en 2027. ¿Podrán? Esa es la pregunta. A veces, en el partido de Anaya parecen olvidar que ser satélite significa acompañar al planeta; no creer que uno también trae sistema solar propio.
Pero que no se calienten. El sol sale para todos y alcanza hasta para el más pequeño de sus hijos. Aunque, en política, el apapacho también depende de saber cuál es tu lugar en la foto.
