Pepe Chedraui por fin se sube al ring

Después de meses de esquivar la pregunta, Pepe Chedraui Budib dijo en público que sí solicitará licencia como alcalde cuando la dirigencia nacional de Morena se lo indique. O sea: sí va por el 2027, algo que todos sabemos pero no lo podíamos poner en sus palabras.

Hasta ahora, su respuesta era: “no son los tiempos”. Una forma elegante de decir: “lo vemos el próximo año, pero por la tardecita, ¿no?”. O, en versión muy poblana: “la otra semana comemos, ¿no?”. Ya saben: nunca de los nuncas.

Algo cambió. El alcalde dejó abierta la puerta a la reelección y, de paso, calificó de inconstitucional la iniciativa que preparan diputados de su propio partido para reservar a mujeres las candidaturas a la gubernatura de Puebla en 2030.

¿Qué pasó? ¿Quién le habló? ¿Qué le dijeron para que, de pronto, dejara de sacarle la vuelta a la pregunta y se subiera al ring de 2027?

Chedraui aparece arriba en las encuestas que se han publicado desde principios de año. No en una: en todas. La pregunta es si sólo cambió el discurso o si recibió alguna señal. ¿Qué sabe el alcalde que los simples mortales todavía desconocemos?

Chan, chan, chan, chaaaan.

El naranja con permiso

En Movimiento Ciudadano ya ven a Tony Gali en la boleta de 2027. La cuenta es sencilla: si Pepe Chedraui va por la reelección, el exgobernador podría quitarle votos a Morena. Pero Gali no parece dispuesto a mover una ficha sin saber quién más está jugando.

Cuentan que desde la dirigencia nacional del PAN lo buscaron para ofrecerle la candidatura a la alcaldía. Gali, antes de responder, habría avisado en el cuarto piso del CIS. La contestación que le atribuyen fue muy fraterna: “Hermanito, no te vayas con ellos. Puedes ir por MC y, si hacen alianza con el PAN, vas con todo”.

Traducción: vístete de naranja, pero no cierres la puerta azul. Todo en familia.

El pequeño detalle es que la secretaria general del PAN, Genoveva Huerta Villegas, acaba de llamar esquiroles a los naranjas. Así que la alianza todavía está en veremos. Gali, mientras tanto, no parece dispuesto a salir a la cancha para hacer bulto: si juega, quiere jugar para ganar.

La pregunta es quién le está acomodando la cancha. Y si los dados que ruedan por ahí vienen cargados o alguien apenas está tanteando la mesa.

¿Qué hacemos con la líder de Morena?

Murió Estela Romero Bringas, heredera universal de Socorro Romero Sánchez, y la disputa por el emporio avícola El Calvario —valuado en casi 600 millones de dólares— vuelve a poner bajo los reflectores a Olga Lucía Romero Garci Crespo, también conocida como Mónica Caballero y presidenta estatal de Morena.

Familiares y medios le han atribuido presuntas maniobras legales para quedarse con la herencia y para encarcelar a Estela Romero. ¿Morena puede tener al frente a una dirigente envuelta en una controversia de este tamaño? ¿O todavía la perfilarán para la presidencia municipal de Tehuacán? En una de esas, la candidatura también viene con herencia.

La muy H. Redacción ya ha contado que, mientras atacan a la administración estatal, su presidenta está apoltronada en la butaca: nachos, palomitas y una Coca bien fría. Nada de muertito. Una modalidad peculiar de liderazgo: la dirigente no sale a defender al gobierno de su propio partido; deja que el gobierno se defienda solo, algo así como “pues chido su cotorreo, eh”.

Así que no sólo queda la pregunta de qué hacer con la líder. También quién se anima a moverla. Porque en Morena podrán hacerse los distraídos, pero la controversia no se va a sentar en la última fila con sus palomitas.

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