Armenta y Chedraui: ¿de qué hablan los políticos?
¿De qué hablan los políticos cuando se reúnen a puerta cerrada? ¿Del clima, del futbol, del precio de las tortillas? ¿O de política?
La fotografía del jueves fue la reunión entre el gobernador Alejandro Armenta Mier y el alcalde Pepe Chedraui Budib, en el cuarto piso del CIS de Angelópolis. Una imagen que, en tiempos de definiciones rumbo al 2027, inevitablemente despierta preguntas.
¿El tema de la reunión? El gobernador hizo un recuento de los recursos que su administración ha destinado a la capital poblana. Obras, inversiones y responsabilidades que el gobierno estatal ha asumido para atender las necesidades de la ciudad.
Según las cifras dadas a conocer por el propio mandatario, la inversión estatal en Puebla capital alcanza los 11 mil 500 millones de pesos. Una cantidad nada despreciable que también deja una lectura política: buena parte de las necesidades de la capital han tenido que atenderse con la cartera del estado.
¿Y del 2027 hablaron? Quién sabe. De eso no trascendió una sola palabra.
Acaso tomaron café, comieron galletitas y recordaron aquellos días en que caminaban juntos durante la campaña. Pero eso, por ahora, pertenece al terreno de la especulación.
Lo que sí está sobre la mesa son los 11 mil 500 millones de pesos y una fotografía que llega cuando Morena comienza a mover sus piezas.
Morena Puebla: mucho movimiento, pero el tablero está en México
Fuentes bien informadas cuentan que la disputa por el control de la dirigencia estatal de Morena en Puebla tiene mucho de escenografía y poco de batalla real.
Desde que Andrés Manuel López Obrador llegó al poder, las decisiones importantes del partido se centralizaron en el Comité Ejecutivo Nacional. Y Puebla, por mucho que algunos quieran sentirse dueños del changarro, no es la excepción.
La salida de Olga Lucía Romero Garci-Crespo y la llegada de Guadalupe Siyancan Peregrina como interina apenas significaron mover una pieza en el tablero. Ni jaque ni mucho menos mate.
Según las fuentes, las decisiones de fondo pasan por las oficinas de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández. Ellas llevan la voz de Claudia Sheinbaum Pardo. Lo que opinen, negocien o presuman los grupos locales puede hacer mucho ruido, pero no necesariamente mueve al alfil, al caballo n a una torre.
Así que Pablo Salazar Vicentello podrá presumir músculo político, repartir credenciales y hasta sacar a pasear sus cinco Mustang de colección. Pero una cosa es tener caballos de fuerza y otra muy distinta tener poder de decisión.
Un detalle, el cambio se prevé hasta diciembre una vez que concluya la repartición de las candidaturas a alcaldes, diputados federales y locales lo demás es lo de menos.
Así que mientras aquí se pelean por sentarse en la silla, en la Ciudad de México analizan a quién le entregan las llaves de la oficina.
Piden la alcaldía, pero se conforman con las migajas
Que Ana Lluvia García Vilchis y Juan Carlos Natale se registraron para participar en la encuesta de Morena que definirá la candidatura a la alcaldía de Puebla —o la coordinación, como pomposamente le llaman—, eso ya lo sabe medio mundo.
Lo interesante es que, según cuentan, ambos también se anotaron para buscar la candidatura a la diputación federal por el distrito 6.
¡No le pierden!
Por lo visto, los dos decidieron jugar con dos boletos de lotería. Si no cae el premio mayor, cuando menos que les toque reintegro.
Ninguno de ellos dos tiene posibilidades reales de encabezar la candidatura a la presidencia municipal. Es una buena broma, pero lo más irrisorio es que quieran negociar algo en el reparto. La vieja máxima de la política mexicana sigue vigente: vivir fuera del presupuesto es vivir en el error.
