La Bonita quiere ganar por nocaut
La meta de Gaby Sánchez, La Bonita, es reunir a 15 mil personas para que la acompañen del Gallito al Zócalo de Puebla. Toda la carne al asador.
El proyecto político ya se puso los guantes Cleto Reyes y pretende demostrar que tiene músculo, no solamente frente a sus adversarios locales, sino ante el Comité Ejecutivo Nacional de Morena.
Porque una cosa es levantar la mano y otra muy distinta que 15 mil personas la levanten contigo.
El asunto tiene su jiribilla.
La convocatoria de Morena prohíbe los actos proselitistas y establece que el registro deberá realizarse en línea. Es decir, no habrá campaña interna, pero todos quieren demostrar que traen con qué ganar. Para eso, en la esquina de La Bonita ya tienen listas las toallas, el agua, el protector bucal y hasta quienes cargarán con el banquillo.
Nadie quiere tirar la esponja antes de que suene la campana.
Del otro lado del cuadrilátero está el alcalde Pepe Chedraui, quien lleva dos años de exposición desde el Ayuntamiento y trae encima el recorrido de la campaña de 2024.
La Bonita quiere responder con una demostración de fuerza en las calles.
Uno tiene la estructura del gobierno municipal; la otra apuesta por mostrar capacidad de convocatoria.
Serán dos semanas de golpes políticos, fintas y movimientos de esquina, aunque oficialmente no exista una campaña interna y todo deba resolverse mediante encuestas. Y cuidado: desde el CEN de Morena, nos aseguran, están tomando nota de cada movimiento en Puebla.
Aunque usted no lo crea, los árbitros también están mirando.
Juntar 15 mil personas puede ser un golpe espectacular, pero falta ver si en Morena lo califican como una demostración de músculo o como un reto.
Y en la otra esquina…
El alcalde Pepe Chedraui fue bastante hábil para evitar la palabra reelección durante su segundo informe de gobierno. Prefirió decirlo sin decirlo: “Lo que viene va a estar muy bueno… lo que viene lo vamos a construir juntos”.
Y no, no hablaba del mole de caderas, de la fiesta de Halloween ni de la rifa navideña entre los trabajadores del Ayuntamiento.
Todos entendieron que el mensaje llevaba dedicatoria para 2027 y para un posible segundo periodo al frente del Palacio de Charly Hall, siempre y cuando el Niño Doctorcito le conceda el milagrito.
Pepe ha sido prudente. No ha respondido a las provocaciones, ha esquivado golpes y críticas, y durante este segundo año de gobierno ha procurado mantenerse lejos del ruido electoral.
Tampoco se ha enganchado con quienes ya se sienten en plena campaña. Ha sido leal al proyecto estatal y ha enviado mensajes de respaldo a quien despacha en el cuarto piso del CIS.
Sabe que, según los números que trae bajo el brazo, tiene argumentos para competir, pero desde el primer día prefirió ponerse una bolsa de hielo en la cabeza antes que calentarse con la primera provocación.
Ray Cuautli: es tiempo de hombres… de las cavernas
Hay un personaje en San Andrés Cholula al que la política le ha dado más vueltas que un trompo. Fue priista, panista, perredista y ahora es morenista. Se llama Raymundo Cuautli Martínez, es regidor y tiene una habilidad extraordinaria para meterse en problemas. Su más reciente ocurrencia fue anunciar, en plena rueda de prensa, que en San Andrés Cholula ya pasó el tiempo de las mujeres y que es hora de que regresen los hombres al poder.
¡Plop y recontra plop!
No sabemos si el caballero pretende gobernar San Andrés Cholula o viajar en una máquina del tiempo hasta el siglo pasado. Lo que sí sabemos es que busca la candidatura de Morena a la alcaldía, el mismo partido que presume que México vive el tiempo de las mujeres y que llevó a Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República.
Pero don Raymundo parece tener su propia versión de la Cuarta Transformación: primero los hombres y después, si queda tiempo, las mujeres.
Y no es su primera función estelar. Hace unos meses circuló un video en el que discutía con policías municipales tras un incidente vial, presumiendo que era una autoridad superior. También surgieron versiones de que se encontraba en estado inconveniente, algo que él negó y que no quedó acreditado mediante una prueba de alcoholímetro.
Lo que sí quedó grabado fue su peculiar manera de entender el servicio público: recordarle a un policía que hay funcionarios que se sienten por encima de los demás.
Por si faltara algo, también se ha solicitado investigar su presunta intervención en la expedición irregular de un acta de nacimiento de una menor de edad. El asunto llegó a la Contraloría Municipal y se habla de un expediente identificado como E.P.R.A./65/2026. Hasta ahora, los señalamientos no constituyen prueba de responsabilidad, pero el caso merece una aclaración pública.
Y con semejante colección de episodios, Raymundo Cuautli quiere ser presidente municipal de San Andrés Cholula.
La pregunta es si Morena está buscando candidatos para gobernar o coleccionistas de escándalos.
