Los informes que nadie vio

Los informes que nadie vio

Doble contra sencillo a que el 99.9 por ciento de los ciudadanos ni se enteró de que sus diputados locales rindieron sus respectivos informes de actividades.

Es más, los maledicentes redactores de esta columna apostamos hasta la cabellera, un día entero vistiendo la playera del América y una fotografía autografiada de Gerardo Fernández Noroña mientras se baña, a que la inmensa mayoría de los poblanos no tiene la menor idea de lo que hicieron sus representantes populares.

Y hablamos de ciudadanos de a pie, no de sus familiares, amigos, empleados o de quienes cobran por aplaudir. El único que sí se viralizó fue el que se hizo ante el Consejo Intergaláctico, pero eso no cuenta, fue por otras razones.

Resulta que cada diputado recibió 206 mil pesos para realizar su informe de actividades. ¿Cuántos poblanos se enteraron de que sus diputados recibieron semejante lanita para presumir lo que supuestamente hicieron? Peor todavía: ¿cuántos ciudadanos conocen siquiera el nombre de su diputado?

Porque, a juzgar por lo visto, los legisladores organizaron informes de autoconsumo, con familiares, amigos, empleados y, en algunos casos, hasta acarreados que acudieron a calentar butacas, aplaudir por compromiso y echarse una pestañita.

Y aquí viene lo mejor.

Esta Legislatura tampoco es que tenga demasiado que presumir. A cada rato la Suprema Corte de Justicia de la Nación tiene que corregirle la plana. Ahí están las controversias por la llamada Ley de Ciberasedio, las leyes de ingresos municipales y la representación de los regidores en los cabildos que se las han tumbado.

Pero de esos tropiezos, ni de cómo los ve la Suprema Corte ni una sola palabra en sus informes.

Ana Tere Aranda: ¿premio de consolación?

Nos cuentan algunos panistas que, en las negociaciones para llegar con una sola candidata a la alcaldía de Puebla, ya pusieron sobre la mesa una propuesta: que Ana Teresa Aranda Orozco acepte una diputación local por la vía plurinominal y deje libre el camino rumbo al 2027.

La jugada tendría su lógica. Su principal aliado, Eduardo Rivera Pérez, también estaría contemplado para una plurinominal, pero en San Lázaro. Es decir, uno al Congreso del Estado y el otro al Congreso de la Unión. Todos contentos, todos con curul y aquí no pasó nada.

Bueno, eso creen.

La pregunta es si “La Doña”, como le decían sus más allegados en el blanquiazul, estaría dispuesta a aceptar semejante propuesta. Porque una cosa es negociar la unidad y otra muy distinta es conformarse con el premio de consolación.

Ana Teresa Aranda es de las pocas figuras panistas que han salido a confrontar directamente a Morena y al gobierno estatal, mientras que el grupo de Mario Riestra Piña ha concentrado buena parte de sus críticas en los alcaldes, sin mostrar el mismo ímpetu frente a la administración armentista.

Y ahí surge otra pregunta: si finalmente la exfuncionaria federal se queda con la candidatura, ¿estaría dispuesto el grupo de Riestra a cerrar filas y jugar rudo contra Morena en los comicios de 2027?

La palomita de la ASF a Alejandro Armenta

Que al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, le fue bastante bien en la revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), pues, según cuentan, las observaciones fueron mínimas.

Buena parte de los señalamientos tendría que ver con asuntos administrativos, nada de escándalo: maestros que fallecieron y no fueron dados de baja oportunamente de la nómina, o servidores públicos que dejaron momentáneamente sus cargos sin tramitar la licencia o comisión correspondiente.

Hasta ahí, podría tratarse de errores burocráticos.

Lo que sí habría que revisar con lupa y caso por caso es que si no es que por ahí algún político que, por descuido o abuso, hayan omitido cumplir con los trámites correspondientes y pongan en mal a su jefe.

El gobernador habría librado con muy pocas observaciones la revisión de la ASF correspondiente a su primer año de administración.

Palomita para la cuenta pública del 2025.

Comparte este artículo: