Vigilarán el río Atoyac con centro conectado al C5; invertirán más de mil mdp
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Leslie Mora
El río Atoyac tendrá un Centro de Vigilancia y Seguridad conectado al C5 para monitorear el afluente y reforzar la detección de problemas de contaminación. Para 2027, los gobiernos federal y estatal prevén destinar más de mil 65 millones de pesos a obras hidráulicas y al aprovechamiento del agua tratada.
El proyecto busca avanzar en el saneamiento del río, con la meta de recuperarlo hacia el cierre de 2030. Las acciones incluyen supervisar las descargas contaminantes, ampliar la infraestructura para conducir aguas residuales y reutilizar el agua tratada en actividades agrícolas.
Conectarán vigilancia del río con el C5
El centro operará mediante la coordinación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Además, el saneamiento del Atoyac se revisará al menos una vez al mes en las mesas estatales de seguridad.
Como parte de las medidas preventivas, se contempla capacitar a industrias de los sectores textil, químico, metalúrgico y automotriz para reducir los riesgos de contaminación. El objetivo es proteger tanto el río como los mantos freáticos y otras fuentes de agua.
El gobernador Alejandro Armenta Mier sostuvo que las normas ambientales deben aplicarse sin distinciones ni tolerancias. Las acciones involucran a autoridades de los tres órdenes de gobierno y a los municipios ubicados en la cuenca del Atoyac.
Destinarán recursos para reutilizar el agua
Para 2027 se proyectan 800 millones de pesos federales para obras hidráulicas y más de 265 millones de pesos estatales para aprovechar el agua tratada. Como antecedente, en 2025 se etiquetaron 720 millones de pesos para acciones hidráulicas.
El plan contempla cuatro plantas de tratamiento, dos estatales y dos federales, además de biodigestores en San Matías Tlalancaleca y la ampliación de colectores. Con esta infraestructura se busca dar un nuevo uso al agua residual y disminuir su impacto ambiental.
De acuerdo con el proyecto, el agua tratada de las cuatro plantas beneficiará a mil 450 hectáreas. La planta de San Martín se destinará a cultivos de maíz, cebada y avena; Las Flores, a frutales, granos y floricultura; Santa María Moyotzingo contará con un módulo piloto para producir flor de corte, mientras que Los Pinos apoyará la producción forestal y ornamental.
La estrategia busca que el saneamiento del Atoyac no se limite a vigilar la contaminación, sino que también permita recuperar el agua para actividades productivas y avanzar hacia la meta de rescate del río en 2030.
