Francia legaliza la eutanasia tras aval del Consejo Constitucional

La nueva legislación reconoce el derecho a la “ayuda a morir” para pacientes con enfermedades graves e incurables, aunque establece requisitos médicos y condiciones estrictas para acceder al procedimiento.

Francia dio un paso histórico en materia de derechos al validar la ley de “fin de vida” que reconoce el derecho a la llamada “ayuda a morir”, una figura que combina elementos de la eutanasia y el suicidio asistido.

El Consejo Constitucional, máxima autoridad constitucional del país, dio su visto bueno a la legislación, que posteriormente fue publicada en el Diario Oficial, requisito necesario para que pueda entrar en vigor. Con esta decisión, Francia se incorpora al grupo de países que han permitido esta práctica bajo determinadas condiciones.

La legislación había sido aprobada de manera definitiva por la Asamblea Nacional el pasado 15 de julio y posteriormente fue revisada por el Consejo Constitucional, que avaló el texto aunque estableció algunas reservas. El presidente Emmanuel Macron, quien había prometido impulsar esta legislación desde 2022, celebró la decisión.

¿Quiénes podrán solicitar la “ayuda a morir”?

La nueva ley establece que este derecho estará disponible únicamente para personas que cumplan una serie de condiciones médicas y legales. Entre los requisitos se encuentra ser mayor de edad y contar con nacionalidad francesa o residencia de larga duración en el país.

Además, los pacientes deberán padecer una enfermedad grave e incurable que se encuentre en una fase avanzada o terminal y que provoque un deterioro irreversible de su salud y calidad de vida.

Otro de los requisitos es que exista un sufrimiento físico o psicológico derivado de la enfermedad que no pueda ser aliviado, o que la persona considere insoportable después de haber decidido rechazar o interrumpir un tratamiento.

La legislación establece que el sufrimiento exclusivamente psicológico, sin una enfermedad física grave subyacente, no será suficiente para acceder a este procedimiento.

El paciente deberá expresar su voluntad

La persona que solicite la ayuda deberá conservar plenamente su capacidad de discernimiento y demostrar que su decisión es libre y consciente.

El procedimiento deberá iniciar mediante una solicitud formal ante un médico o enfermero y posteriormente será sometido a una evaluación colegiada. El profesional de la salud tendrá un plazo de 15 días para emitir una respuesta motivada.

En caso de que la solicitud sea aprobada, el paciente deberá confirmar nuevamente su decisión después de un periodo mínimo de reflexión de dos días.

La ley también contempla que el consentimiento pueda retirarse en cualquier momento. El procedimiento deberá realizarse bajo las condiciones establecidas por la nueva legislación y, en principio, será la propia persona quien administre la sustancia correspondiente, salvo que sus condiciones físicas le impidan hacerlo.

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