El humo blanco saldrá del CIS y a finales de septiembre
Desde ayer, Morena comenzó a definir los perfiles de quienes competirán por las gubernaturas en 2027. Si los astros se alinean, hacia finales de septiembre también empezará a despejarse el panorama de las candidaturas a las presidencias municipales, incluida la joya de la corona: la ciudad de Puebla. Eso significa que arreciarán la guerra interna, las intrigas, las peleas de bardas y los golpes debajo del cinturón. Será una pelea a muerte, aunque para la selfie todos sonrían y presuman unidad.
¿Quién encabezará la candidatura? La señal todavía no baja del cuarto piso del CIS. Repetimos: aún no baja. Todos presumen tener la bendición, pero nadie, en realidad, la lleva consigo. Hasta entonces, habrá que caminar como funambulista: sobre el alambre, con la mirada al frente y sin perder el equilibrio, abajo no hay red; hay cuchillos.
Riestra vs. Lalo: la pelea final
En el PAN sólo hay dos grupos dispuestos a jugarse el todo por el todo: el de Mario Riestra Piña y el de Eduardo Rivera Pérez, quien, dicen, se ha distanciado de El Yunque. Vaya usted a saber si es cierto, porque creíble no resulta.
La carta de los Riestra Boys es Genoveva Huerta Villegas. La de Lalo Rivera es, por supuesto, Lalo Rivera; y, si no, su esposa, Liliana Ortiz Pérez. Los demás serán convidados de piedra: no juegan a ganar, sino a ganar perdiendo. Y en eso, hay que reconocerlo, tienen bastante experiencia.
La mafia del PT
Así llaman al grupo encabezado por la senadora Liz Sánchez García, quien colocó a su hermano Alejandro como regidor en Atlixco y a su hermana Karen como coordinadora del Distrito 5 de San Martín Texmelucan, con la mirada puesta en 2027. La red incluye a la alcaldesa de Atlixco, Ariadna Ayala Camarillo, a quien Liz busca llevar a una diputación federal para controlar la sucesión municipal.
En San Martín aparecen los regidores Ramón Pérez Cruz, señalado por realizar cobros a tianguistas y presumir que controla sus organizaciones, y Pedro Guzmán Nani, promotor oficial de porras y matracas para la senadora.
El mapa es sencillo: Liz Sánchez extiende sus tentáculos sobre Atlixco y San Martín Texmelucan. Dos municipios, una jefa y demasiadas manos moviendo los hilos. Todo bajo el cobijo del profe Anaya. Ellos juran que su poder no tendrá fin. La muy H. Redacción sólo pregunta: chale, chale, chale… ¿a poco sí?
