Puebla, bajo el ojo de Sauron

Ya se dio el banderazo para elegir las diputaciones federales de Morena. Lo que sigue está a la vuelta de la esquina: en cuestión de días empezará la conversación por las alcaldías. Y la joya de la corona: Puebla capital.

Primero va la Cámara de Diputados. Claudia Sheinbaum quiere un Congreso propio. Ya mostró el peso de su palabra en la selección de candidaturas a las 17 gubernaturas; ahora va por sus legisladores.

Puebla está entre los 60 municipios prioritarios para Palacio Nacional. La razón es sencilla: la capital y su zona conurbada concentran votos que pueden inclinar varias diputaciones federales. Una derrota en Honey, Chichiquila o Huixcolotl vale para dos cosas… ni los conocen, ni los beben ni los fuman; perder Puebla capital es impensable.

La capital ya quedó bajo el ojo de Sauron. Y va sólo quien garantice el triunfo. Lo demás, es lo de menos.

¿Quién da más por la Angelópolis?

¡Se abre la puja por Puebla capital! Pepe Chedraui fue el primero en levantar la paleta: el domingo anunció que pedirá licencia cuando Morena dé la señal. Al día siguiente, Gaby “La Bonita” Sánchez apareció en Instagram con foto y mensaje para dejar claro que ella también quiere la alcaldía.

Luego vino la renuncia, el apapacho del aparato gubernamental y el video para redes. En paralelo, se anunció la visita de Carlos Slim por el Paseo de San Francisco. Y La Bonita también tiene pelea con Mariana “La Barbie” Juárez, programada para diciembre.

Se sumarán otros, claro, pero hoy la puja parece cosa de dos. Esto es cuestión de posicionamiento y de tiempo. La pregunta es: ¿les alcanzará?

¿Alguien sabe dónde anda Filomeno Sarmiento?

Al exalcalde de Cuautlancingo nadie lo ha visto. Filomeno desapareció del mapa. Su última aparición pública fue el Día del Niño, en estado inconveniente —por no decir arácnido— y retando a golpes al actual presidente municipal.

Lo último que se supo es que solicitó un amparo ante la justicia federal, en medio de señalamientos por la comprobación de sus gastos. Y si su tirada es buscar algo en 2027, quizá le alcance para jugar de portero en algún reclusorio: su futuro político no pinta nada halagüeño.

El cacicazgo que ejerció desde los tiempos del morenovallismo hoy parece pasarle factura. Y dicen que no es el único: varios exalcaldes panistas andan con pendientes parecidos.

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