Puebla busca convertir desechos de rastros en energía

Leslie Mora

Los restos orgánicos que se generan al sacrificar animales en los rastros de Puebla podrían aprovecharse para producir energía. El Gobierno Estatal prepara un proyecto piloto con biodigestores para tratar estos desechos y reducir el riesgo de contaminación del agua.

La propuesta consiste en instalar un primer equipo y evaluar su funcionamiento antes de decidir si la tecnología puede utilizarse en otros rastros del estado. La fecha de arranque, la ubicación y el costo de esta primera instalación aún no se han anunciado.

Héctor Rodolfo Camacho Hernández, director de la Agencia Estatal de Energía, informó que el proyecto se desarrolla junto con el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe).

Los biodigestores permiten procesar materia orgánica para obtener biogás, que puede utilizarse como fuente de energía. Con esta alternativa, las autoridades buscan dar un uso a los residuos cárnicos en lugar de que terminen sin tratamiento y contribuyan a la contaminación.

El desafío de los rastros irregulares

La iniciativa se plantea en un estado donde, además del rastro municipal de Puebla, operado por Industrial de Abastos, se han identificado al menos otros 20 sitios de sacrificio de ganado que carecen de regulación sanitaria y administrativa.

Hasta el momento, el gobierno estatal no ha precisado si el programa se aplicará únicamente en rastros regulados o si también contempla acciones para estos establecimientos. La prueba permitirá conocer si el sistema puede adaptarse a las necesidades de otras instalaciones.

Paneles solares para el campo poblano

Por otra parte, en Tianguismanalco entró en funcionamiento un sistema de 200 paneles solares verticales para reducir el consumo de electricidad utilizado en la extracción de agua de un pozo agrícola.

La instalación beneficiará a 150 productores de flores. Su diseño busca generar energía solar sin ocupar tanta superficie de los terrenos que se utilizan para cultivar.

Aunque el sistema ya fue puesto en marcha, no se han informado los ahorros económicos que representará para los productores ni la cantidad de electricidad que generará.

Ambos proyectos buscan aprovechar fuentes alternativas de energía, pero se encuentran en etapas distintas: los paneles solares ya operan, mientras que la propuesta de biodigestores deberá demostrar sus resultados antes de extenderse a más rastros de Puebla.

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